Los famosos 'Angry Young Men' de Londres

Miércoles 13 de Octubre 09.26 GMT

 

A finales de la década de los 50, artistas británicos, entre ellos escritores y dramaturgos, decidieron contar lo que sentían y no lo que debían de ahí surge el famoso movimiento de los Angry Young Men.

Su mayor plataforma fue la English Stage Company, que tuvo entre su repertorio producciones de los textos más novedosos e importantes de aquellos años, como los de Samuel Beckett, Tenessee Williams y Jean Paul Sartre.

Para la temporada de 1956, la compañía decidió incluir obras de algunos jóvenes dramaturgos e intercalarlas con puestas en escena de autores ya consagrados.

Los Angry Young Men se hicieron famosos por sus acres y en ocasiones rudas críticas a las costumbres y maneras de la generación anterior, que fue a la guerra y vivía frustrada pero cortésmente.

En esta ocasión hablaremos de tres de los integrantes más destacados de este movimiento.

 

John Osborne

John James Osborne, quien tan solo vivió 65 años, es considerado como uno de los dramaturgos ingleses más brillantes de todos los tiempos y perteneció a este famoso movimiento.

Aunque de manera inicial nació en él la inquietud de ser actor, pronto desechó la idea y empezó a escribir cuando apenas contaba con 19, sumándose desde entonces a la corriente de los Angry Young Men del teatro británico, al tiempo que inclinó su que hacer a temas propios de la clase obrera.

Se dio a conocer en 1956 con Mirando atrás con ira, obra con la que logró, al introducir la figura del antihéroe, un cambio radical en el teatro dramático inglés.

Eso le bastaría para ganarse un lugar en la dramaturgia universal y más aún porque prevalecería desde entonces la ira como el ingrediente principal de su inspiración, aunque la variación en sus textos se complementó con alusiones a situaciones de fracaso moral y de rencores personales, como sucedió con Inadmisible vidence y con A hotel in Amsterdam.

 

Harold Pinter

Harold Pinter, considerado pilar del teatro británico, también fue un espectacular poeta.

Considerado el máximo representante del teatro británico de la segunda mitad del siglo XX, el Premio Nobel de Literatura 2005 se impuso en los escenarios con su particular estilo hecho de pausas, modismos y juegos de palabras para intentar clarificar las personalidades de los protagonistas de sus obras.

Para el dramaturgo, poeta y guionista, el silencio podía expresar incluso más violencia que la palabra más dura.

Se inició como actor en los teatros de provincia británicos con el seudónimo de David Baron. Al mismo tiempo comenzó a escribir sus primeras obras: La Habitación, de un sólo acto, apareció en 1957. Le siguió la que se considera su primera pieza teatral completa, La Fiesta de Cumpleaños, que en un primer momento desconcertó a la crítica y al público, y sólo duró cinco días en cartelera.

Su consagración llegó con El Guardián y Regreso a Casa. Discípulo de Samuel Beckett, su teatro no ofrecía concesión alguna.

Perteneciente a la generación de los Angry Young Men, Harold Pinter, quien en diversas ocasiones alzó su voz en contra los abusos del poder, la guerra y las violaciones a los derechos humanos, trajo un aire renovador al teatro que hasta el día de hoy trasciende.

Allan Sillitoe

Allan Sillitoe, autor de más de cincuenta obras entre relatos, poemarios, novelas y libros infantiles, fue uno de los máximos exponentes de los Angry Young Men.

Nació en Nottingham, Inglaterra, y abandonó la escuela a los 14 años para trabajar en una fábrica de bicicletas. Todo lo que vivió en su infancia y juventud lo pudo transformar en material literario.

Su primera novela famosa fue Sábado noche, domingo mañana, publicada en 1958, pero en 1959 se logra consolidar publicando La soledad del corredor de fondo, libro en el que habla de los marginados de la clase trabajadora.

En cada una de sus obras, Sillitoe emplea los matices, las sutilezas y la furia que llena la vida de sus protagonistas para hacerlos singulares y así poder relatar maravillosas historias.