El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta una exposición que explora la relación de dos grandes creadores del Siglo XX: Pablo Picasso y Gabrielle Chanel.
Resulta que Chanel y Picasso entablaron una fructífera relación de la que no solo surgieron varias colaboraciones, sino que además la obra del pintor fue una extraordinaria fuente de inspiración para varios de los diseños de Coco Chanel.
Debido a este diálogo entre la moda y el arte fue que el Museo Thyssen-Bornemisza decidió llevar a cabo una muestra única que abordara su relación e influencia de uno sobre el otro.
Picasso y Chanel, comisariada por Paula Luengo, conservadora del Área de Exposiciones, explora la relación entre estos dos grandes genios del Siglo XX con diseños y obras de arte organizadas en cuatro secciones que siguen un orden cronológico.

Mujer con mandolina. Pablo Picasso, 1908. Fuente: Museo Thyssen-Bornemisza
La primera parte, titulada El estilo Chanel y el cubismo, muestra la influencia que este movimiento pictórico tuvo en algunas de las creaciones de Chanel.
Los trajes de líneas rectas y angulosas, la reducción cromática a colores como el blanco, el negro o el beige, los tejidos humildes o los motivos geométricos son la muestra evidente de que el cubismo inspiró aquellos varios de entre 1915 y 1917.
La segunda sección de la exhibición lleva por nombre Olga Picasso y está dedicada a los retratos que el pintor realizó de su primera mujer, la bailarina rusa Olga Khokhlova, quien era además una fiel clienta de la casa Chanel.
Las dos últimas partes de la exposición están dedicadas a las dos colaboraciones en las que participaron Chanel y Picasso.

Abrigo de Gabrielle Chanel. 1929-1930. Fuente: Museo Thyssen-Bornemisza
La primera, Antígona, la adaptación moderna de la obra de Sófocles realizada por Cocteau y que contó con el vestuario diseñado por Chanel y los decorados y máscaras creados por Picasso que se estrenó en París en 1922.
La segunda es Le Train Bleu, el ballet producido por Diághilev en 1924 en el que Jean Cocteau se encargó del libreto. Picasso ilustró el programa de mano y Chanel vistió a los bailarines con prendas deportivas de aquella temporada. El ballet se inspiraba en los juegos Olímpicos, el jazz y el cine mudo.
En esta muestra, cuyas puertas permanecerán abiertas al público hasta el 15 de enero de 2023, los visitantes podrán conocer más de Chanel, quien creó el uniforme de la mujer moderna, y Picasso, quien logró formular un nuevo canon de belleza plástica que se convirtió en su estilo.

Arlequín con espejo. Pablo Picasso, 1923. Fuente: Museo Thyssen-Bornemisza