Tan importante es una ópera prima –que da a conocer a los artistas al mundo, formalmente– como sus trabajos finales, los cuales cerrarán el círculo creativa para la posteridad. Las últimas obras de Vincent van Gogh, Jean-Michel Basquiat, Mark Rothko y Ashile Gorky son hitos fundamentales en la historia del arte.
Cada una de dichas creaciones nos invitan a reflexionar, emocionarnos y conectarnos con la profundidad de la experiencia humana. Y aquí te las detallamos.
En el mundo del arte, existen figuras cuyas obras trascienden el tiempo y continúan inspirando a generaciones posteriores. Van Gogh, Basquiat, Rothko y Gorky son reconocidos como algunos de los más grandes artistas de la historia, y sus últimas obras representan un hito crucial en sus respectivas carreras.
A continuación, analizamos y contextualizamos la importancia de cada una de estas creaciones artísticas.
Vincent Van Gogh, el icónico pintor postimpresionista, nos legó una amplia y fascinante colección de obras antes de su trágica muerte. Su última creación, Campo de trigo con cuervos, se destaca por su carga emocional y estilo característico. Esta pintura, realizada en 1890, muestra un campo de trigo agitado por el viento y un cielo oscuro lleno de cuervos.
Van Gogh utiliza pinceladas audaces y vibrantes colores para transmitir una sensación de inquietud y melancolía. Campo de trigo con cuervos se considera una representación simbólica del estado emocional del artista en sus últimos días, y su legado radica en la capacidad de conectar con las emociones del espectador a través de su intensidad visual.
Campo de trigo con cuervos, 1890. Vincent Van Gogh. Foto: Van Gogh Museum

Jean-Michel Basquiat, una figura destacada del arte contemporáneo, dejó una marca indeleble con su estilo urbano y neoexpresionista. Su última obra, Riding with Death (Cabalgando con la Muerte), realizada en 1988, es un testimonio poderoso de su genialidad artística.
En esta pintura, Basquiat fusiona palabras, símbolos y figuras en un lienzo caótico pero significativo. Riding with Death se caracteriza por su crítica social y política, cargada de emociones y denuncias. El legado de Basquiat radica en su capacidad para desafiar las convenciones artísticas y comunicar mensajes profundos y provocativos a través de su estilo único y vanguardista.
Riding with Death, 1988. Jean-Michel Basquiat. Foto: Singulart

Mark Rothko, uno de los pilares del expresionismo abstracto, también dejó una obra maestra como legado final. Sus Murales de Rothko, una serie de pinturas monumentales, son representativas de su estilo distintivo. En particular, su última obra, Sin título (negro y gris), realizada en 1969, es un ejemplo poderoso de su enfoque artístico. Rothko utiliza bloques de colores intensos y vibrantes que se superponen y se funden, creando un ambiente de introspección y contemplación.
A través de su abstracción, Rothko invita al espectador a sumergirse en las profundidades emocionales y espirituales de su obra. El legado de Rothko radica en su capacidad para evocar sentimientos y provocar una reflexión profunda sobre la existencia humana y la conexión con lo trascendental.

Black On Grays (Untitled, 1969. Mark Rothko. Foto: Anita Louise Art
Arshile Gorky, precursor del surrealismo y el expresionismo abstracto en Estados Unidos, nos sorprendió con su última obra maestra: La vía láctea. Esta pintura, creada poco antes de su muerte en 1948, es un viaje visual surrealista que combina colores, líneas y formas orgánicas.
La vía láctea es un testimonio de la conexión de Gorky con la naturaleza y su exploración del subconsciente. Sus elementos biomórficos danzan en el lienzo, creando una experiencia cautivadora y enigmática. El legado de Gorky radica en su contribución a la fusión entre el mundo consciente y el inconsciente, y su habilidad para transmitir emociones complejas a través de su arte.
Las últimas obras de estos cuatro genios son hitos fundamentales en la historia del arte. Cada una de estas creaciones representa el legado artístico y la visión única de estos genios, quienes, a través de su genialidad, nos invitan a reflexionar, emocionarnos y conectarnos con la profundidad de la experiencia humana. Sus obras perdurarán en el tiempo como testimonios eternos de su talento y contribución invaluable al mundo del arte.
Agony, de Arshile Gorky, no fue su último cuadro pero es una obra maestra. Foto: MoMA
