Walt Whitman, una vida en las letras y en los símbolos

Lunes 26 de Abril 10.21 GMT

 

Si nos referimos a la vanguardia de la literatura en lengua inglesa, muy pronto nos veremos dirigidos a Walt Whitman, nacido el 31 de mayo de 1819 en West Hills, Long Island, New York, hijo de Walter Whitman y Louisa Van Velsor, quienes tuvieron un total de nueve hijos.

La infancia de los habitantes de la casa Whitman Van Velsor no fue fácil, ya que debido a las complicaciones económicas, Walt y sus hermanos tuvieron que abandonar la escuela para apoyar en casa, lo que pronto lo llevó a buscar trabajo y encontrarlo como asistente de impresor, sentando las bases desde los doce años de su amor por las letras.

En gran parte autodidacta, para 1835, Walt Whitman leyó con voracidad los trabajos de Shakespeare, Homero, Dante y La Biblia mientras aprendía el oficio de letrista. Tras un violento fuego en Nueva York que demolió a la industria de la impresión un año después, Walt salió de esas oficinas para dedicarse a la docencia en escuelas públicas de Brooklyn y Long Island hasta 1839, cuando finalmente se dedicó al periodismo como carrera a tiempo completo.

De esta manera fundó un periódico semanal, The Long-Islander, y más tarde editó varios periódicos de Brooklyn y Nueva York, incluido el Brooklyn Daily Eagle, de ahí pasó a convertirse en editor del New Orleans Crescent durante tres meses. Después de presenciar las subastas de esclavos en Nueva Orleans, regresó a Brooklyn en el otoño de 1848 y cofundó otro periódico, el Brooklyn Freeman, que editó hasta el otoño siguiente.

Estos años sumergidos en editoriales le abrieron las puertas para conocer a sus contemporáneos de la letra, entre ellos a su ídolo Ralph Waldo Emerson y el ilustrador Andrew Rome, con quien colaboraría para crear la imagen de su obra prima.

 

La consagración de Walt Whitman y sus hojas de hierba

 

Ya para 1855 y con las amistades anteriormente mencionadas, Walt publicó la primera edición de Leaves of Grass, que constataba de doce poemas sin título y un prefacio. Un año más tarde, Whitman difundió una segunda edición del libro, que contenía treinta y dos poemas, una carta de Emerson alabando la primera edición, y una larga carta abierta de él mismo. En los años por venir, Whitman continuó refinando el volumen de sus hojas de hierba, publicando varias ediciones más del libro que es globalmente conocido por probar los límites morales, psicológicos y políticos dentro de la poesía y la literatura de habla inglesa.

De esta obra salen tres de los poemas principales de Walt Whitman: 'Canto el cuerpo eléctrico', 'Los durmientes' y 'Canción de mí mismo', que se fusionaron en la primera edición de Leaves of Grass.

 

Leaves of Grass se publica en Nueva York en 1855, paralelamente a Hiawatha de Longfellow, epopeyas ambas de carácter experimental. Fuente: Walt Whitman Sitio Oficial.
 

Como muchos de su generación y algunos otros especialistas de la letra y el arte, Walt fue testigo de conflictos bélicos, específicamente de la Guerra Civil en 1861, por lo que se comprometió a vivir una vida limpia trabajando como periodista independiente y cronista de los heridos en los hospitales de Nueva York. Luego viajó a Washington, D.C. en diciembre de 1862, para cuidar a uno de sus hermanos, quien también había resultado herido en la guerra.

Esta experiencia le aporta delicadeza y compasión a su trabajo, lo cual suma a su labor poética al verlo abrumado por el sufrimiento de los heridos, puliendo su pluma y abriéndose aún más su camino como uno de los letristas más importantes de Estados Unidos.

Por un poco más de diez años, Whitman permaneció y trabajó en los hospitales, aceptando un trabajo como empleado de la Oficina de Asuntos Indígenas que luego perdería debido a que su jefe no veía con buenos ojos a Leaves of Grass, su trabajo de años.

En 1873, tras salirse del cuidado de los heridos, Walt Whitman sufrió un derrame cerebral que lo dejó parcialmente paralizado, y entendiendo que estaba frente al ocaso de su vida, viajó a Camden, Nueva Jersey, para visitar a su madre moribunda en la casa de uno de sus hermanos. Ahí permaneció en compañía de su familia y publicó la última edición de Leaves of Grass en 1882 a la par de varios otros poeams y prosas como Good-Bye My Fancy, que le otorgan suficientes fondos para hacerse de la casa donde recibió a su muerte el 26 de marzo de 1892. Fue enterrado en una tumba que diseñó en un lote en el cementerio de Harleigh.

Con Leaves of Grass, Whitman se sitúa en un puesto importante de la literatura en lengua inglesa, y mucho más significativamente, a la vanguardia de la literatura mundial, influyendo en estilos posteriores como el futurismo, creacionismo, imaginismo y ultraísmo, así como algunos de los nombres más notables de la poesía como: Ruben Darío, José Martí, Sheri Martinelli, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Guillaume Apollinaire, y Allen Ginsberg, quien fuera una de las figuras más destacadas de la Generación Beat en la década de 1950.

 

Su lucha con el gremio

 

A diferencia de muchos otros de sus colegas que no batallaron para encontrar el reconocimiento que se habían ganado, Walt no tuvo ese apoyo que le pudo haber dado un mayor fogueo, incluso en otras partes del mundo, a donde nunca llegó.

Por ejemplo, Henry James y William Dean Howells, representantes de la generación creativa joven de 1865, creían que la reputación de Whitman era inmerecida porque no era un autor con sensibilidad para el lenguaje, ni oído para la música o las palabras.

Gerald Manley Hopkins, por otro lado, reconoció sus aportaciones literarias, pero objetó que al estilo "salvaje" de Walt Whitman le faltaba rigor. George Santayana dijo que no lo leía por sus gracias verbales las cuales no tenían la excelencia de Shakespeare, pero sí un mérito propio: su mensaje, que nace de la inspiración y se comunica a través de la voz de la naturaleza que grita en el desierto de los convencionalismos. 

El poeta de Idaho, Ezra Pound, lo considera su "padre espiritual" y lo reconoce como el poeta que en Norteamérica ocupa el lugar de Dante en Italia, justificando así su influencia que es ineludible.

No obstante, a pesar del debate que pueda o no enfrentar por su estilo airado, contundente, discursivo y profético, o que surja la duda de si sus ideas sobre la igualdad, libertad y solidaridad no serían tan solo uno de sus recursos poéticos, Walt Whitman se sitúa a lado de Emily Dickinson, Henry Wadsworth Longfellow, Edgar Allan PoeHenry David Thoreau, como los poetas más influyentes de los Estados Unidos, porque si bien Whitman, el hombre, no tiene el lugar de Whitman, el poeta, lo esencial es rescatar la importancia de su obra para la literatura contemporánea.