El Museo Nacional de Arte (Munal), de México, y el Museo Thyssen-Bornemisza, de España, confluyen en La ruta infinita, una exposición que pone en diálogo parte del acervo del museo capitalino con ocho joyas del afamado recinto madrileño.
De acuerdo con un comunicado del Munal se trata de una muestra inédita en la que grandes maestros de la pintura española atraviesan el Atlántico para entablar un juego de espejos con pinceles señeros de la plástica mexicana.
El objetivo de esta muestra es el de presentar a los visitantes lo que sucedió a lo largo de diversos siglos desde el manierismo, el barroco y el neoclasicismo entre Europa y América.
Las obras aluden a temas religiosos y civiles, además de que hablan de la importancia del rostro y la naturaleza muerta.

Cristo abrazando la cruz, de El Greco (Doménikos Theotokópoulos). Fuente: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Gracias a la colaboración entre el gobierno español, la Agencia Española de Colaboración de Cooperación Internacional y las autoridades de México fue que dicha muestra, que se calcula costó alrededor de $250 mil euros, fue que se pudo llevar a cabo dicha muestra.
Nombres como Francisco de Goya, Bartolomé Esteban Murillo, Francisco de Zurbarán y Doménikos Theotokópoulos, El Greco, destacan en esta selección pictórica.
La exposición inicia con una obra de Juan de Flandes, un artista que muy pocas veces se puede apreciar en México debido a su antigüedad y la delicadeza de sus materiales.
Si el nombre anterior no lo ubicas en el contexto histórico, solo debes de saber que este fue un pintor de la corte de Isabel La Católica en el Alcázar de Segovia y contemporáneo de Cristóbal Colón.

La Virgen y el Niño con santa Rosa de Viterbo, de Bartolomé Esteban Murillo. Fuente: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
En La ruta infinita hay puntos nodales con obras de Zurbarán y Bartolomé Esteban Murillo, exponentes del barroco de primer nivel, lo que da pie a El Greco como parte central del recorrido debido a que fue un extraordinario pintor que incidió en toda una generación gracias a su irrepetible estilo.
Y el cierre de esta muestra se lleva a cabo con El tío paquete, de Francisco de Goya. Dicha obra el artista la pintó para su casa, en la quinta del Sordo el Madrid, que está junto al río Manzanares, y que años después decidió heredar a su propio nieto.
Por lo tanto, ahora el Mural acoge un cuadro que incluso estuvo en el espacio personal de Goya, un hombre que vivió, padeció, sobrevivió y transfiguró su propio tiempo con su incomparable genialidad.
Munal+Thyssen, La ruta infinita, muestra expuesta en las salas virreinales del recinto capitalino, estará abierta al público hasta el 4 de diciembre en Tacuba 8, Centro Histórico.