Nadir Afonso: la colisión de la pintura con la arquitectura

Viernes 23 de Abril 13.12 GMT

 

Nadir Afonso Rodrigues nació en Chaves el 4 de diciembre de 1920, hijo del poeta Artur Maria Afonso, de Montalegre, y de su madre, Palmira Rodrigues, oriunda de Boticas.

El mismo artista cuenta que al momento de nacer, sus padres querían llamarlo Orlando, pero por sugerencia de un amigo cercano a su padre fue que se decidieron por registrar al pequeño con un nombre persa y hebreo: Nadir, que significa "raro" en hebreo, y que hoy resulta como una anécdota trascendente para admirar aún más a uno de los artistas visuales más reconocidos de Portugal.

Desde la edad de 4 años, Nadir comenzó a experimentar con pinturas y formas geométricas en las paredes del salón de la familia, una actividad que no fue bien recibida en el seno de su hogar, no obstante, marcaría su profesión, una que continuó a los 14 cuando pintó sus primeros óleos.

 

Sem título, 1973. Fuente: Nadir Afonso Foundation.
 

Al terminar la escuela secundaria en 1938 en su lugar de nacimiento, el joven artista se mudó a Oporto para inscribirse en el curso de Pintura de la Escuela de Bellas Artes, aunque al final fue convencido por un maestro de que se decidiera por la arquitectura, una carrera que le daría más prestigio a su oficio y años más tarde le abriría las puertas de conocer a algunos de sus mentores más importantes, aunque nunca perdiendo el amor por la pintura, que retomó tras graduarse y para montar sus primeras exposiciones con el Grupo de los Independientes, la Muestra de Arte Moderno de la Secretaría Nacional para la Información, y la Misión Estética de Évora en su país natal de 1940 hasta 1946.

Es durante este tiempo que realiza sus primeros estudios con la óptica y los colores del arcoiris, creando algunas de sus obras más trascendentes, como lo fue A Ribeira, un cuadro que vendió al Museo de Arte Contemporáneo de Lisboa.

 

Las ciudades de Nadir Afonso, 1973. Fuente: Nadir Afonso Foundation.
 

Para 1946, al término de la Segunda Guerra Mundial, Afonso Nadir se instaló en París y estudió en la École des Beaux-Arts con una beca otorgada por el gobierno francés y que obtuvo a través del pintor brasileño Portinari. Allí es donde se convierte en asistente ​​en el taller del célebre arquitecto Le Corbusier, quien finalmente coronaría sus años de estudio en la arquitectura y lo llevó a trabajar en pinturas barrocas con el francés Fernand Léger.

Dos años después, sus obras se volcarían a la defensa de la tesis "La arquitectura no es un arte", dirigida por el mismo Le Corbusier, iniciando así su período pictórico egipcio y convirtiendo oficialmente en una figura propia con los ojos del grupo intelectual de París sobre él.

 

Finlandia, 1961. FuenteNadir Afonso Foundation.

 

En los años por venir, continuaría su trabajo con Le Corbusier y los arquitectos Óscar Niemeyer Georges Candilis, llevando sus trabajos a Europa y Brasil en recintos como la Galería Fantasía en Oporto, la Secretaría Nacional de Información, en Lisboa, la Bienal de S. Paulo, y la Fundación Calouste Gulbenkian de París, entre muchos otros más

 

El arte cinético de Nadir Afonso 

 

A su regreso a París, Nadir siguió pintando y preparando su proyectos de arquitectura a la par que investigaba la cultura cinética, emprendiendo en estudios innovadores a los que llamó espacillimité, el que lo establecería dentro de la corriente.

 

Espacillimité, 1957. FuenteNadir Afonso Foundation.
 

Ahí expone sus obras de pintura y movimiento en la Galería Denise René, en el Salon des Réalités Nouvelles, la Universidad de París (1956) y la Maison des Beaux-Arts, a la par que publica el libro La Sensibilité Plastique y Mécanismes de la Création Artistique.

Estos esfuerzos lo llevarían más tarde a viajar a los Estados Unidos en la década de 1970 y 1980 para participar en las exposiciones Aesthetic Synthesis y Le Sens de l'Art, que finalmente lo establecieron como uno de los pioneros del arte cinético, donde presenta obras con manipulación geométrica, verdadera representación de los ángulos agudos, rigurosidad, matemática y un sentido de brutalidad que a la postre lo colocan como uno de los más dedicados en el estudio del movimiento.

 

Túnel do Estoril Sol, 2010. Fuente: P Base Galería.
 

Afonso Nado falleció el 11 de diciembre de 2013 en Cascaes, Portugal.