Maria Anna, la prodigiosa hermana de Mozart

Viernes 29 de Octubre 09.38 GMT

 

Maria Anna Mozart fue la cuarta hija de un matrimonio de músicos, Leopold y Anna María Mozart, cuya vida familiar siempre estuvo envuelta en la tragedia

Leopold y Anna María tuvieron en total siete hijos, pero solo ella y Wolfgang Amadeus, uno de los compositores más famosos de todos los tiempos, fueron quienes lograron sobrevivir hasta la edad adulta.

Con este contexto, en el que la mayoría de sus hijos no sobrevivían por contar con una frágil salud, Leopold vio que Maria Anna era diferente, más fuerte y, por lo tanto, decidió cultivar su talento musical y darle clases personalmente desde los 7 años.

Cuando esto ocurrió, Wolfgang Amadeus, quien apenas tenía 3 años y era sumamente pegado a su hermana mayor, observaba y asimilaba todo lo que ocurría a su alrededor y de ahí nació su gran amor hacia la música.

 

 

La pequeñita aprendió rápidamente y destacó por la forma tan espectacular en la que tocaba el pianoforte y el clavicémbalo.

Los rumores sobre lo talentosos que eran los pequeños se dispersaron rápidamente y poco tiempo después la emperatriz austríaca María Teresa les pidió tocar ante la corte imperial en Viena, donde causaron gran sensación.

Ante tal éxito, su padre decidió llevar a ambos hijos de gira por Europa entre 1763 y 1766, un viaje que les dio gran reconocimiento.

 

Para entonces, Maria Anna y Wolfgang Amadeus ya eran unos adolescentes y la primera ya empezaba a componer. Ambos brillaban por el talento por el que contaban.

En aquel momento la joven destacaba mucho más que su hermano e incluso expertos la consideraron superior.

Tristemente la carrera de Maria Anna Mozart llegó a su fin cuando cumplió 18 años, pues llegó a la edad en la que casarse debía convertirse en su prioridad.

De acuerdo con varios expertos en el tema, la joven, a pesar de haberse casado poco tiempo después con el magistrado Johann Baptist Franz von Berchtold zu Sonnenburg, siguió componiendo pero se alejó de su adorado hermano Wolfgang Amadeus.

 

 

Cabe señalar que, por desgracia, no se conserva ninguna composición conocida de María Anna Mozart, pero se investiga si algunas de las primeras de Amadeus son en realidad de ella y en alguna confusión y el paso del tiempo se le atribuyeron a su famosísimo hermano.

A pesar de su amor por la música, la carrera de Maria Anna Mozart se truncó y el mundo no pudo disfrutar de su gran talento pero queda registro de lo que en su tiempo pudo realizar y por lo que tanto sobresalió.