Ba Jin, anarquía, reivindicación y gran literatura

Miércoles 25 de Noviembre 10.05 GMT

 

Máximo representante del movimiento literario chino durante el siglo XX, Lǐ Yáotáng, universalmente conocido como Ba Jin, nació el 25 de noviembre de 1904 en Chengdu, China.

Ba Jin, producto de las primeras sílabas de los nombres transcritos en chino de los autores anarquistas Bakunin y Kropotkin, es reconocido como uno de los autores, traductores y pensadores más prolíficos de su país.

Políglota y generoso intelectual, Ba Jin publicó su primera novela durante su etapa de estudiante en Francia: Destrucción, con la que utilizó por primera vez su seudónimo.

De tendencia anarquista y convicción creadora, el autor de Noches Frías (1946) estudió en la Universidad del Sureste de Nankín, y forjó gran amistad por correspondencia con el activista político –de corte anarquista– e inmigrante italiano con residencia en Estados Unidos, Bartolomeo Vanzetti.

Participó en la edición de diversas editoriales y publicó la trilogía legendaria Amor, que contempla las obras Niebla (1931), Lluvia (1933) y Relámpago (1935).

A La Familia (1933) le siguieron las novelas Primavera (1938) y Otoño (1940) con las que conformó la trilogía Torrente.

En ese mismo tiempo mostró su apoyo total a las masas revolucionarias españolas, particularmente a las encuadradas en el anarcosindicalismo, enfrentándose por ello a las directrices comunistas.

Asimismo, publicó traducciones de obras sobre anarquismo y diarios de la Guerra Civil española, como Los hechos de mayo en Barcelona de Augustin Souchy, y Diario de un voluntario internacional de Albert Minning.

Posterior a la proclamación de la República Popular China en 1949, Ba Jin continuó con sus colaboraciones en distintas revistas literarias; sin embargo, durante la Revolución Cultural–movimiento sociopolítico de 1966 a 1976 en China– se le acusó de contrarrevolucionario.

Presidente de la Asociación de Escritores en China, Ba Jin falleció el 17 de octubre de 2005 a la edad de 100 años.

De acuerdo al vicepresidente del Consejo Universitario de la Shanghai International Studies University: “Ba Jin era sincero, comprensivo, permanente y joven. Sus obras estaban llenas de la belleza y la pasión de la juventud”.