Llegó la hora de que te hospedes en una impresionante casa del árbol

Viernes 29 de Abril 05.00 GMT

 

El lugar donde uno se hospeda cuando se viaja es una decisión súper importante, pues puede resultar el lugar ideal para descansar o una verdadera pesadilla.

Actualmente hay tantas opciones que literalmente uno solo debe de preocuparse en elegir qué busca obtener de cada viaje que realiza.

Si eres de los que ama la naturaleza y te gustaría probar algo diferente, una opción emocionante que está en boga es la de hospedarse en casas en los árboles.

No solo garantizan una vista ininterrumpida de los alrededores, sino que también se mezclan con ellos. 

Las casas del árbol están diseñadas para brindar lo mejor de la naturaleza y el lujo a los huéspedes, por lo que la mayoría de ellas están ubicadas en áreas que ofrecen inolvidables vistas.

 

Hapuku Lodge and Tree Houses, en Nueva Zelanda

Este lugar está ubicado en una granja de cría de ciervos, en la base de la Cordillera de Kaikoura Seaward. 

Las cinco casa disponibles se elevan 10 metros sobre un hermoso dosel de la arboleda nativa de kanuka, por lo que se cuenta con una vista incomparable del paisaje.

 

 

Keemala Resort, en Tailandia

Ubicado cerca de la playa de Kamala y de la bulliciosa ciudad de Phuket, así que ofrece un aislamiento incomparable lejos del caos.

Las lujosas casas resultan realmente especiales porque cada una cuenta con una piscina privada elevada y una terraza que ofrece una inigualable vista del mar de Andamán.

 

 

Acre Baja, en México

Cada casa del árbol, totalmente construida por artesanos mexicanos, cuenta con un acceso privado, así que este lugar ubicado en Cabo San Lucas es ideal para descansar como hace mucho tiempo no lo hacías.

El hotel, si es que lo deseas, puede organizarte una excursión para observar ballenas, surfear o ir de compras a la ciudad de San José del Cabo.

 

 

Secret Treehouse, en Australia

El encantador desierto de las montañas Ozark es donde se encuentra este resort que resulta grandioso si lo que buscas es poder estar totalmente en calma. 

Las casas en los árboles, que tienen unos ocho metros de altura, parecen casitas pintorescas, sacadas de un cuento de hadas, así que lo único que debe preocuparte aquí es el pasarla bien.