Una exposición de arquitectura que se inaugurará el próximo 6 de mayo en el Museo KODE 2 de Noruega abordará preguntas sobre la vida comunitaria de varias maneras prácticas y experimentales, lo que incluye una invitación a los miembros del público a quedarse a dormir.
NABO (NEIGHBOUR), nombre de la muestra, tendrá como obra central la instalación de covivienda hecha por los arquitectos noruegos Helen & Hard, la cual fue mostrada anteriormente en el Pabellón Nórdico en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2021.
Dicha estructura de madera cuenta con espacios domésticos que ofrecen diversos grados de privacidad y conviviencia, como por ejemplo la gran cocina, los escritorios comunes, el área de juegos y los dormitorios privados.
Se asemeja a Vindmøllebakken, un proyecto de vivienda de 40 unidades hecho totalmente de madera por la firma en Stavanger en 2018.
Vindmøllebakken se creó como un piloto para el modelo de vivienda Gaining by Sharing, que combina apartamentos privados con áreas comunes centrales para que los residentes cocinen, laven la ropa y se reúnan, fomentando un sentido de comunidad entre personas de diferentes edades y orígenes.
El modelo aspira a combatir las crecientes tasas de soledad y proporcionar una forma de vida más sostenible, con recursos compartidos y viviendas individuales más pequeñas.
Los defensores del coliving afirman que así se podría llegar a abordar problemas como el cambio climático y, al mismo tiempo, enriquecer vidas y ser más felices.
De acuerdo con Sindre Nordås Viulsrød, curador de la muestra, el objetivo de presentar dicha instalación arquitectónica es la de contrarrestar la idea de que la vida colectiva consiste en eliminar la libertad.
Instalación What we share de Helen & Hard Architects. Fuente: Divisare Journal

Para fortalecer el argumento anteriormente mencionado, invitó a los habitantes de la finca Vindmøllebakken a vivir dentro de la instalación en ciertos periodos durante los cuatro meses de duración de la exposición, lo que incluye dormir dos o tres noches seguidas.
Más estructuras comunitarias interactivas serán instaladas fuera de la entrada del museo, incluyendo una biblioteca de madera protegida y un pequeño bar.
Mientras tanto, el atrio del museo se reconfigurará como un foro para albergar debates sobre el futuro de la arquitectura en Noruega, así como eventos y festividades comunitarias.