Ryoichi Kurokawa: la cumbre de la musicalidad del arte

Jueves 25 de Febrero 12.55 GMT

 

Piensa en una forma, cualquiera que sea, y en ella encontrarás una manifestación equiparable a la expresión de Ryochi Kurokawa (1978), un artista que ha encontrado en la diversidad su discurso artístico.

De origen japonés, Kurokawa vive y trabaja en Berlín, y su obra ha adoptado múltiples medios: instalación, grabaciones musicales, y piezas de concierto.

Es así, que el artista “compone la escultura del tiempo con las grabaciones de campo y digitalmente, y reconstruye arquitectónicamente el fenómeno audiovisual”, de acuerdo a su biografía.

En los últimos años, sus obras están presentes en festivales de todo el mundo y museos internacionales como la TATE Modern del Reino Unido, el Centre Pomidou y el Palais de Tokyo de Francia, la Bienal de Venecia en Italia, entre otros.

Kurokawa ha centrado su trabajo en el diseño de esculturas-temporales compuestas de elementos generados digitalmente y de grabaciones de campo, donde lo simple y lo complejo coexisten con gran equilibrio.

 

La crítica sentencia que en el universo estético de Kurokawa lo visual y lo sonoro conforman una unidad inseparable con la que construye, a través de la computadora y mediante el lenguaje audiovisual, una obra de gran precisión con la que busca disminuir la mutua distancia entre la plástica y la música, a través de la progresión sincronizada de los elementos.

Durante el año 2020 su obra se expuso en lugares como el National Taiwan Museum of Fine Arts, el Recombinant Festival, el Nuit Blanche des Chercheurs, y el Mutek. Próximamente se presentará en el festival Sonar 2021 en Barcelona, España del 17 al 19 de junio; compartirá escenario con Mura Masa, Eric Prydz, Dave, Battles, AJ Tracey, The Blaze, POLO & PAN, entre otros.