La visión en movimiento de Jesús Rafael Soto

Viernes 09 de Abril 07.07 GMT

 

Considerado uno de los precursores del arte cinético, Jesús Rafael Soto, nacido en Ciudad Bolívar en 1923, inició su carrera artística desde muy joven pintando carteles para salas de cine en su ciudad natal.

En 1942 recibió una beca para estudiar arte e historia del arte en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas, donde conoció a sus compañeros Carlos Cruz-Diez, Mercedes Pardo, Omar Carreño y Alejandro Otero, que lo comenzaron a realizar pinturas con inflexión cubista.

Ya para 1947 fue invitado a dirigir la Escuela de Bellas Artes de Maracaibo, donde permaneció hasta 1950, cuando viajó con una beca a París y encontró una comunidad dinámica en el Salon des Realités Nouvelles y la Galerie Denise René, entre ellos Yaacov Agam, Jean Tinguely, Victor Vasarely, además de sus amigos de la escuela, Otero y Pardo.

Ahí, influenciado por el serialismo en la música moderna, y tras colaborar con colegas como Alexander Calder, Fernand Léger, Antoine Pevsner, Henri Laurens, Jean (Hans) Arp, Jesús Rafael Soto comenzó a considerar nuevas formas para su trabajo, haciéndola de dos o hasta tres dimensiones, aprendiendo también cómo involucrar al espectador en la experiencia del trabajo y cómo incorporar la percepción del movimiento.

 

Penetrable BBL bleu, 1999. FuenteSala de Arte Telefónica, Santiago, Chile.
 

En esa línea, ya para la década de 1960, se vio inmerso en proyectos en los que casi no usó color, sino que exploró las vibraciones creadas por la línea y su desmaterialización (a través de elementos colgantes), y se arrancó a trabajar con la idea del arte háptico, es decir, obras que el espectador pudiera tocar. El ejemplo más conocido de esta faceta es su obra Los Penetrables, esculturas de metal creadas con planos que se superponen ante la vista, rejillas planas que forman figuras a placer según el ángulo de contemplación y que pueden resultar hipnóticas. Así como Volúmenes Virtuales, y Extensiones y Progresiones.

 

Pénétrable (Penetrable), 1982. FuenteArchivo Fotográfico Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía © Jesús Rafael Soto.

 

Vibración, Bastones con Rojo, 1964. FuenteGalerie Müller.
 

En 1970, Soto dijo en una entrevista: “Con los penetrables, la participación se vuelve táctil, incluso a menudo auditiva, forzando interacción con el entorno. La materia, el tiempo y el espacio forman una verdadera trinidad, y el movimiento es la fuerza que demuestra la trinidad.”

La obra del venezolano Jesús Rafael Soto es una manera de constatar que el artista es hijo de su época, y que si es sensible y curioso, traducirá en su producción tanto el conjunto de sus intereses como su círculo de amistades y las circunstancias de su entorno. Últimamente, las obras adquieren dimensiones arquitectónicas y se interesa por el urbanismo espacial y lo ambiental en el arte, lo cual abre su influencia a diversos campos de estudio.

 

Untitled
, 1981. Fuente: Galería de Arte Rolando Oliver Rugeles, Mérida, Venezuela.

 

Mural Cinético, 1983. FuenteCasa de la Cultura, La Victoria, Venezuela.
 

El arte cinético podría ser considerado el escalón previo al concepto de realidad virtual. Ambos son producto del desarrollo tecnológico, y bajo esa idea, Jesús Rafael Soto es uno de los nombres que mejor presentó obras múltiples y cambiantes, de infinitas posibilidades, abiertos a la interpretación de quien las observa y a quien se le exige participación y disfrute.