Ilusiones ópticas interactivas: la historia del Op Art

Lunes 27 de Abril 12.40 GMT

 

El arte visual que hace uso de ilusiones ópticas es conocido como Op Art.

Las obras que caracterizan este estilo de arte visual son abstractas, y las piezas más conocidas han sido creadas en blanco y negro. Uno de los detalles más relevantes de este arte es que causa en el espectador la impresión de movimiento, de existencia de imágenes ocultas, de patrones de destellos y vibraciones y también de hinchazón y deformación. 

En este tipo de arte, el espectador se convierte en un usuario activo que interactúa con las obras, ya sea moviéndose o desplazándose para poder captar el efecto óptico en su totalidad.

Los rectángulos y las combinaciones de formas, figuras o patrones son una constante en el Op Art. Cuadrados, triángulos o círculos también se apoderan de la temática de estas obras.

Tras la Segunda Guerra Mundial surgió una generación de artistas abstractos  que no solo se preocupaban por comunicar sentimientos con sus obras, sino que buscaban y exigían que el espectador interactuara con ellas.

Victor Vasarely, Yaacov Agam, Bridget Riley, Jeffrey Steele, Richard Anuszkiewicz, Michael Kidner son algunos de los artistas fundadores de este estilo.

 

El Neoimpresionismo, cubismo, futurismo, constructivismo y dada son antecedentes del Op Art.

La revista Time Magazine acuñó el término Op Art en 1964, en respuesta al espectáculo de Julian Stanckzak Optical Panintings at the Martha Jackson Gallerry, para referirse  a una forma de arte abstracto que utilizaba ilusiones ópticas.

Al arte óptico deriva estrechamente de las prácticas constructivistas de la Bauhaus, que enfatizaba la relación entre la forma y la función en un marco de análisis y racionalidad. También proviene del trompe-l’œil, de la anamorfosis y de prácticas piscológicas como la teoría de la Gestalt y la psicofisiología.

Desde 1961 y hasta 1968 el Grupo de Recherche d’ara Visual (GRAV) fundado por François Morellet, Julio Le Parc, Francisco Sobrino, Horacio Garcia Rossi, Yvaral, Joël Stein y Vera Molnár fue un colectivo de artistas opto-cinéticos que apelaba a la participación directa del público con una influencia en su comportamiento, en particular a través del uso de laberintos interactivos.

En 1965 el MoMA de Nueva York montó la exposición The Responsive Eye, que se centró en los aspectos perceptivos del arte, que resultaban tanto de la ilusión de movimiento como de la interacción de las relaciones de color. La exposición tuvo gran respuesta por parte del público en general, no así por parte de los críticos, quienes lamentaban que el Op Art se limitara solo a los trucos que engañaban a los ojos.

Aún así, el Op Art se volvió muy popular entre la sociedad y se extendió a otras disciplinas, las imágenes de este estilo se comenzaron a usar en varios contextos comerciales. Brian de Palma fue uno de los primeros en realizar una película documental sobre esta exposición.

Bridget Riley fue precursor en la producción de arte óptico basado en el color.

La fotografía es una de las disciplinas en las que ha resultado más complicado producir Op Art por la dificultad de encontrar un tema efectivo.