¿El Grito de Munch predijo el dolor actual que vive el hombre?

Viernes 23 de Octubre 08.34 GMT

 

La atemporalidad que ciertas obras de arte poseen es impresionante.

Escenas, personajes y situaciones del pasado que quedaron grabadas en famosas pinturas parecieran cobrar actualidad en diversas épocas de la vida del hombre, como si el tiempo no pasara por ellas.

El cuadro del El Grito, de Edvard Munch es prueba de esa actualidad de la que hablamos. 

Este 2020 golpeó intempestivamente la vulnerabilidad humana trayendo consigo una pandemia causada por el virus Covid-19 que, hasta ahora, continúa sin cura y que día con día arrebata la vida de millones en el mundo.

Sobre El Grito existen libros, tesis y cientos de publicaciones en las que se intenta explicar qué inspiró al artista noruego a mostrar tal desesperación en su emblemática pintura.

La vida atormentada que le tocó enfrentar marcada por un padre severo, una madre muerta, hermanas con salud débil, trastornos bipolares, depresión y alcohol llevaron a Munch a crear esta pintura que hoy en día pareciera reflejar el estado actual del sentimiento humano a nivel mundial.

En 1892, Munch compartió qué le inspiró para pintar dicha obra de arte:

Paseaba por un sendero con dos amigos, el sol se puso, de repente, el cielo se tiño de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio, sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.

 

Dichos sentimientos logró plasmarlos en ese cuadro inspirado en la figura de una momia peruana que vio en una visita a París y que consideró sería ideal para universalizar el mensaje existencialista que buscaba mostrar.

Pero, ¿el personaje principal grita o más bien está aterrorizado por un grito que escucha?

Expertos aseguran que su expresión se debe a la perturbación que el escuchar un alarido generó en el protagonista de la obra.

Esta pintura se ha asociado a una premonición de lo que el ser humano viviría en la transición del siglo XIX con los grandes avances tecnológicos rumbo al siglo XX.

La soledad, el desaliento y la desesperación que envolvía a la sociedad mundial durante esa época podría haberla vislumbrado Munch en su obra de arte pintada siglos atrás.

Y ahora, en pleno siglo XXI pareciera que cobra fuerza y actualidad de nueva cuenta mostrando el temor del ser humano ante un virus que pareciera incontrolable y que lo mantiene cautivo en sus hogares y oculto detrás de una mascarilla.