La espectacular evolución de la batería

Jueves 20 de Mayo 09.41 GMT

 

Hablar de la batería es literalmente hablar del corazón de cualquier agrupación ya que este instrumento de percusión es el responsable de que todos los instrumentos vayan a tiempo.

El cómo y el dónde nació exactamente la batería no está claro, pero hay un momento que resulta crucial.

La batería nace junto al jazz, música que tiene su origen en la mezcla de culturas afroamericana y europea que se dio a finales del siglo XIX en New Orleans, donde comienzan a aparecer estilos musicales como el ragtime o el blues.

Los factores que ayudaron a conformar los primeros sets de batería fueron varios y tal vez el principal fue que las brass band, las cuales tienen su origen en las bandas militares de Estados Unidos, necesitaban reducir su número de músicos.

La invención del soporte para caja y el pedal de bombo fueron avances tan importantes que dieron pie a que apareciera la batería.

En la primera etapa de este instrumento, que se da entre 1900 y 1910, los sets de batería estaban conformados por bombo, caja, algún plato o gong y tenían instrumentos de pequeña percusión como triángulos, temple blocks, wood blocks, campanas, etc.

 

Otro invento que influyó técnica y estilísticamente en la batería fue el soporte de hi hat que apareció alrededor del año 1920 bajo el nombre de low boy. Este artilugio, imprescindible hoy en día en cualquier set, contribuyó al desarrollo de un nuevo campo de expresión para los bateristas de aquella época.

A partir de la aparición de este invento los baterías cuentan con la posibilidad de articular ritmos sincopados o efectuar rudimentos. El soporte de hi hat está compuesto por dos platos que chocan entre sí al ser activados por un pedal que acciona un mecanismo obligando a uno de éstos a subir y bajar.

Algo realmente interesante es que en la primera etapa del jazz, el papel que ejercía el batería carecía de protagonismo ya que solo servía para marcar los tiempos fuertes del compás, pero con la aparición del hi hat esta gana protagonismo, tanto que en muy poco tiempo ocuparía un lugar muy especial en el mundo de la música.

No fue hasta el final de la década de los 20, justo cuando Estados Unidos entra en una depresión económica sin precedentes, que el jazz realmente encuentra un nuevo camino a través de la radio y el sonido de la batería empieza a cautivar a aquellos que no estaban familiarizados con el mismo.

La década de los 30 fue crucial para este instrumento debido a que aparecen avances como los soportes para suspender platos sin necesidad de adherirlos al bombo, los soportes para timbales y el timbal base, ambos afinables con un sistema de aros con tornillos.

Este hecho hace que ya en esta época se conforme el set de batería básico que ha perdurado a través del tiempo y que ha sido el más utilizado por los baterías de jazz hasta nuestros días.

Gracias a estos nuevos inventos, las bateristas encontraron más comodidad y libertad de movimiento sobre el instrumento, lo que contribuyó a un amplio desarrollo de la técnica, la creatividad y la capacidad interpretativa, colocándose la batería al nivel de cualquier otro instrumento.

La década de los 30 es el punto de partida en el que la batería reivindica su posición de instrumento relevante dentro del mundo de la música y sobretodo del jazz.

Un poco más adelante, a finales de la década de los 50 aparecen los parches sintéticos y pocos años después aparecen la primeras grandes estrellas del instrumento como Keith Moon de The Who y el gran John Bonham, de Led Zeppelin.

Poco a poco se registró un gran cambio en su interpretación, sonido y estilo ya que, aunque seguían proliferando los grandes referentes en el jazz como Buddy Rich, se dio toda una nueva forma de entender este instrumento.

Desde la década de los 70 se da el gran desarrollo de la batería ya que se mejoraron un sinfín de aspectos técnicos además de que la oferta se amplió, lo que hizo que se convirtiera en un instrumento mucho más accesible.

En las últimas décadas la tecnología se ha hecho presente en este instrumento ya que aparecieron las primeras baterías electrónicas, los ritmos pregrabados, cajas de ritmos, lo que brindó a los bateristas un millón de posibilidades para evolucionar a un ritmo nunca antes visto.

Sin lugar a dudas la historia de este instrumento es asombroso, pero también nos demuestra que aún hay bastante camino por recorrer y escuchar.