Truman Capote, el genio que reinventó el periodismo

Miércoles 30 de Septiembre 10.06 GMT

 

“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”, fueron las palabras a las que recurrió el hijo de Nueva Orleans, Truman Capote, para hacer una descripción total de sí mismo.

Amante de la buena vida y asiduo visitante del Studio 54, Truman Streckfus Persons, rebautizado como Truman García Capote, nació el 30 de septiembre de 1924.

Diecisiete años después se adentró al mundo editorial en los pasillos de la revista The New Yorker, en donde tenía la misión de seleccionar tiras cómicas y recortar periódicos.

Al cumplir la mayoría de edad delimitada por Estados Unidos, Truman Capote publicó los relatos Miriam, The headless hawk y Shut a final door, con el que ganó el premio O. Henry.

A dichas publicaciones le siguió su primera novela Otras voces, otros ámbitos, que lo enfiló como un debutante exitoso y polémico, por retratar un universo alucinante.

El novelista utilizó la ficción para narrar “el descubrimiento de su identidad como hombre, como homosexual y como artista”.

Así lo refirió el editor y biógrafo del estadunidense, Gerald Clarke, autor de la obra de 1989, Truman Capote-La biografía.

 

Consolidación de la leyenda Truman

Las obras que consagraron a Truman como uno de los escritores imprescindibles de la cultura norteamericana fueron El arpa de hierba (1951), Se oyen las musas (1956) y Desayuno en TIffany’s (1958).

Pero fue A sangre fría, la novela de no ficción que gestó en 1966, la que lo convirtió en un elemento innovador del periodismo literario.

En ella conjugó su oficio de periodista con su pluma de narrador en un tomo que abordó el asesinato de una familia de granjeros.

A pesar de que la verdadera invención del género de no-ficción se le adjudica al periodista argentino Rodolfo Walsh por su novela testimonial Operación Masacre, fue Truman Capote quien le dio forma y perpetuidad.

Así, cambió de manera contundente la forma de hacer periodismo en Norteamérica y otras partes del mundo.

Dicho impacto lo logró al profundizar magistralmente en una de las cinco reglas básicas del comunicador: el porqué del crimen hacia la familia Clutter en la década de los 50.

Posterior a esto, el trabajo del escritor abarcó el mundo del cine al ser guionista de la película ¡Suspense!

Asimismo, su intimidad ha sido proyectada en las cintas biográficas Capote (2005) e Infamous (2006).

Truman dedicó sus últimos años a publicar entrevistas en las páginas de Playboy, hasta que falleció el 25 de agosto de 1984 en Los Ángeles.