Muere el legendario compositor de cine Ennio Morricone

Lunes 06 de Julio 08.48 GMT

 

El legendario compositor italiano Ennio Morricone murió en Roma, Italia, la madrugada de este lunes, a los 91 años.

A través de un comunicado la familia del director de orquesta dio a conocer que Morricone falleció tras sufrir una caída.

No obstante, pudo despedirse de su esposa María, con el recuerdo de un público “cariñoso”.

Conocido por haber compuesto la banda sonora de más de quinientas películas y series de televisión, recibió un Oscar honorífico en 2006.

Sin embargo, Los ocho más odiados, de Quentin Tarantino -con quien trabajó en repetidas ocasiones- fue la cinta que lo hizo acreedor al Oscar a mejor banda sonora en 2016.

 

Ennio Morricone alcanzó la fama internacional durante la década de los sesenta, por su composición para la película El bueno, el malo y el feo, considerada una de las más influyentes de todos los tiempos.

 

 

Discípulo del compositor contemporáneo Goffredo Petrassi, de quien aprendió la “música absoluta”, también trabajó con directores como Pedro Almodóvar y Sergio Leone en las célebres cintas Por unos dólares más y Érase una vez en el Oeste.

Cinema Paradiso, La Misión y Los intocables son otras de sus obras maestras y que le valieron nominaciones al Oscar junto a sus composiciones en Días de gloria, Bugsy y Malena.

 

 

Recientemente Ennio Morricone fue galardonado al Premio Princesa de Asturias de las Artes 2020, junto al compositor estadounidense John Williams, por “construir su reputación poniendo música desde Europa al lejano oeste americano”.

 

 

El último adiós

Días antes de sufrir su fatal caída, Ennio Morricone escribió una emotiva carta de despedida a sus familiares y amigos y que ahora se ha hecho pública.

Aquí el texto completo:

 

Yo, Ennio Morricone, estoy muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre han estado cerca de mí y también a aquellos que están un poco lejos, a los que saludo con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos. Pero un recuerdo especial es para Peppuccio y Roberta, amigos fraternales muy presentes en los últimos años de nuestra vida. Solo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral de forma privada: no quiero molestar. Saludo con mucho afecto a Inés, Laura, Sara, Enzo y Norbert, por haber compartido conmigo y mi familia gran parte de mi vida. Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, María, Franca y a sus seres queridos y hacerles saber cuánto los he amado. Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni, mi nuera Mónica y a mis nietos Francesca, Valentina, Francesco y Luca. Espero que comprendan cuánto los he amado. Por último, María pero no última. A ella le renuevo el extraordinario amor que nos mantuvo unidos y que lamento abandonar A ella la despedida más dolorosa.