Salvador Novo, el literato vanguardista y cronista de México
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Salvador Novo, el literato vanguardista y cronista de México

Salvador Novo es una de las figuras más importantes en cuanto a letras de México, por lo que su influencia y relevancia son notables hoy en día.

Nació en la Ciudad de México el 30 de julio de 1904 y falleció el 13 de enero de 1974.

Creció entre Torreón y Chihuahua, donde recibió una valiosa herencia de su tío que lo marcaría de por vida, una biblioteca. 

Fue así como inevitablemente Novo se acercó al mundo de la literatura.

Estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, pero ese definitivamente no era su camino, por lo cual desertó.

Así, en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma institución comenzó y concluyó la carrera en Lengua Italiana.

Se desarrolló ampliamente en idiomas extranjeros como francés e inglés, en este último escribiría parte de su obra.

Entre sus amigos más cercanos estuvo Xavier Villaurrutia con quien colaboraría para las revistas Ulises y Contemporáneos.

Estilo y voz de Novo

 

Salvador Novo fue poeta, ensayista, cronista, crítico, historiador y dramaturgo.

Abarcó distintos géneros en los que creó una voz propia, con una prosa hábil, modernidad en sus letras y cierta picardía.

De igual forma era un defensor acérrimo de los valores e identidad de su país.

Incluso el compromiso que tenía con su nación lo involucró en la fundación del Partido Popular Socialista.

Vanguardista, se le vinculó al grupo de Los Contemporáneos.

Entre sus obras más importantes están: Nueva grandeza mexicana, Nuevo amor, La estatua de sal o En defensa de lo usado.

En 1935 se convirtió en el primer poeta mexicano al que se tradujo un libro completo al inglés.

Su maestría en narrar historias le valió el apodo de: cronista de la Ciudad de México.

Formó parte de una renovación literaria que fue importantísima a niel cultural.

Con once libros de poesía y muchos más a cuestas, en 1967 recibió el Premio Nacional de Literatura, merecido reconocimiento a su trayectoria.

 

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Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.

Salvador Novo 

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