Eduardo Chillida, el admirador de Picasso que llevó el constructivismo a la escultura

Miércoles 09 de Diciembre 14.23 GMT

 

Eduardo Chillida fue un escultor y grabador español reconocido en el mundo por sus obras en hierro y hormigón monumentales o a escala. 

Nacido en San Sebastián en 1924, estudió arquitectura en la Universidad de Madrid, pero dejó la carrera para estudiar escultura y dibujo.

En la década de los 40 viajó a París donde encontró inspiración en la obra de su admirado Pablo Picasso. En ese momento desarrolló el arte figurativo y trabajó con hierro forjado. 

A su regreso a España se instaló en el País Vasco donde realizó su primera escultura abstracta llamada “Ilarik”, una sencilla estela hecha de hierro y madera, dos materiales tradicionales de la región vasca.

Ilarik era una estatua y una peana (base o apoyo) a la vez, la cual fue el principio de sus obras que exploraron el espacio, la escala, la materia y el vacío, muy al estilo arquitectónico constructivista que proponía crear figuras dinámicas. 

Después vinieron el “Elogio del aire”, “Música callada” o “Rumor de límites”. 

“El peine del viento” es una de las más obras más conocidas de Chillida, la cual trabajó más de quince años y la terminó con la integración de tres piezas de acero en 1997.

Chillida viajó al Mediterráneo donde se inspiró para crear sus primeros alabastros (piedra parecida al mármol) como “Elogio de la luz”, diseñado con técnica de vaciado como lo hacían los antiguos escultores griegos.

En cuanto a trabajo en hormigón creó “Lugar de encuentros III” en 1971.

En 1980 creó “Monumento a los Fueros” que está en Victoria.

Con “Berlín”, el artista quiso simbolizar el espíritu conciliador de la nueva Alemania unificada. La obra está frente a la cancillería de la capital alemana y fue inaugurada en 2002. 

El escultor expuso en museos y galerías como Nueva York, París, Milán, Londres, Chicago y la propia capital española. 

El autor ganó varios premios como el Gran Premio Internacional de Escultura en 1958, y el Documenta de Kassel en 1959.

Eduardo Chillida falleció en 2002 a los 78 años. Desde el año 2000 existe el museo Casa Chillida – Chillida Leku que difunde su obra.