El gran impacto de Tyler Mitchell en el mundo de la fotografía

Martes 13 de Abril 06.04 GMT

 

Con tan solo 26 años recién cumplidos, Tyler Mitchell ha hecho historia en el mundo de la fotografía por ser el primer afroamericano a cargo de una portada de Vogue.

Lo anterior suena sencillo, pero para que esto sucediera tuvieron que pasar 126 años. En 2018, Tyler Mitchell alcanzó la fama al haber capturado con su lente a la estrella pop Beyonce.

Como si lo anterior no fuera suficiente, Mitchell se ha dedicado a visibilizar, a través de sus impresionantes imágenes, a la comunidad afroamericana y diversos problemas de índole social como el movimiento anti armas #NeverAgain.

 

 

 

Sus imágenes llenas de color reflejan perfectamente lo que busca mostrar: la intersección entre la cultura juvenil y la identidad racial, lo que hace magistralmente.

En las fotos de Tyler Mitchell hay una mirada honesta, fresca y con un toque urbano.

 

Tyler Mitchell, originario de Atlanta, estudió en la facultad de Artes de la Universidad de Nueva York.

Además de su faceta como fotógrafo, también realiza videos, lo que le ha dado más herramientas para explorar los temas que tanto le llaman la atención y busca que el mundo vea.

En cuanto a sus primeros trabajos estos se centraron en el skateboard y la comunidad que se genera alrededor del deporte y justo ese es el camino que, hasta ahora, ha seguido ya que lo que le interesa son las personas y sus historias.

Después vino su interés por capturar a través de su lente a la cultura joven negra, lo que le dio mayor visibilidad.

De acuerdo con el propio artista, su enfoque hasta cierto punto es autobiográfico ya que busca capturar los deseos y libertad que perseguía al crecer en Georgia, debido a que a pesar de contar con hermosos paisajes e imagen en realidad estos representan una compleja historia, donde la mayoría de la gente se siente rechazada.

A medida que se interesó más en las ideas sobre la identidad, tanto la suya como la de la comunidad afroamericana, Mitchell optó por enfocarse por la moda para hablar del aspecto más bello sin saber que dicho camino le abriría un enorme abanico de posibilidades.

El mundo que a partir de ese momento empezó a crear Tyler Mitchell, uno en el que la seguridad y tranquilidad imperan, brinda una alternativa para la vida de los afroamericanos, una que no se ve obstaculizada por el racismo, la recriminación y donde el límite a alcanzar son los propios sueños.