Georges Vantongerloo, discípulo del grupo De Stijl y el neoplasticismo

Martes 24 de Noviembre 10.02 GMT

 

Georges Vantongerloo desdobló la geometría hasta convertir la plástica en una forma infinita, trasladándose de los ejes marcados por el grupo artístico De Stijl a la abstracción del neoplasticismo.

Nacido en Amberes el 24 de noviembre de 1886, Vantongerloo estudió en las Academias de Arte de Bruselas y de Amberes.

Hacia mediados de la década de 1910 tuvo su primer contacto con los artistas Piet Mondrian y Van Doesburg, por quienes se integró al movimiento De Stijl.

Corriente que en holandés significa estilo y fue una variante del arte abstracto que buscaba la integración total de todas las artes. Sus representantes trabajaban como artistas, arquitectos, decoradores de muebles, artistas gráficos y escenógrafos.

La duración de De Stijl abarcó poco más de los primeros veinte años del siglo XX y se dividió en dos etapas; aunque su impacto aún se encuentra como inspiración en distintas disciplinas artísticas en la actualidad.

Tras firmar, en 2017, el manifiesto del grupo De Stijl, Vantongerloo formó parte del neoplasticismo; el cual deriva de la segunda etapa del movimiento del estilo y tuvo su mayor representación en Holanda, a partir de las vanguardias históricas marcadas por la abstracción de Mondrian, Kazimir Malevitcj y Vasili Kandinsky.

Miembro del movimiento Abstraction-Création –asociación de artistas abstractos formada en París para contrarrestar la influencia de los surrealistas–, la pintura de Georges se encaminó a seguir las reglas estrictamente geométricas y algebraicas, hasta convertirse en el fundador del pensamiento matemático en el arte contemporáneo.

“Son obras basadas en el ángulo recto y en la relación entre las líneas y las superficies de colores planos, y en el caso de sus equivalentes escultóricos, en la relación entre los volúmenes, convirtiéndose de este modo e un verdadero terreno de la escultura abstracta”, es como define el Museo Nacional Reina Sofía la obra del artista neerlandés.

Hacia Georges Vantongerloo introdujo la línea curva a sus obras, lo que le permitió desarrollar un espacio más libre y abierto.



Quince años más tarde, a partir de 1945, desarrolló su mundo abstracto hacia la cosmología con la realización de series de núcleos de alambre, modelos de piexiglás en forma de prisma.

A su vez, trató de encontrar un equivalente estético de fenómenos cósmicos, como la radiación, la radioactividad, la fisión, el electromagnetismo, la atracción y repulsión, y la nebulosa.

De este modo, el Reina Sofía concluye que: “Se podría afirmar que a lo largo de toda su obra Vantongerloo persiguió la noción de lo infinito, o de lo inconmensurable, y lo único que cambió profundamente fueron sus medios de expresarlo”.

Maestro de la sintonía entre la revelación del conocimiento científico del cosmos y la conciliación de lo físico y lo biológico, Vantongerloo falleció el 5 de octubre de 1965 en París.