Awich: rap japonés con mucho ritmo

Jueves 05 de Noviembre 11.46 GMT

 

Awich, la abreviatura de “Asia Wish Child”, es el nombre artístico de Akiko Urasaki, artista, poeta y directora de la empresa de marketing y producción Cipher City.

Originaria de Okinawa, la rapera de 33 años estrenó a mediados de septiembre su más reciente EP: Partition, en el que cuestiona toda estructura social: nacionalidad, género, raza, estilo musical, etc.

Afirma que son como cajas hechas para codificarnos y controlarnos.

En una entrevista otorgada al diario The Japan Times, Awich narró que siempre tuvo una extraña habilidad de verse a sí misma como una historia.

Sensación de la que partía su interés por resistirse al sueño en su niñez para llenar cuadernos de temas que no alcanzaba a comprender entonces.

Dichas historias hablaban sobre rupturas amorosas, corazones descompuestos, rebeldía y varios sinsabores. Temas de los que, a la distancia, ya ha experimentado expansivamente desde entonces y lo retrata en sus canciones.

Tras su paso por Estados Unidos y con el corazón puesto en las playas, bosques y selvas de Okinawa, la rapera acepta que su vida gira en torno a la dualidad.

Característica que vive desde su niñez al crecer entre narraciones acerca del periodo de la posguerra: “Siempre me encantó oír hablar de la guerra. Historias del tipo de películas del fin del mundo… siempre me contaban trágicas y aterradoras historias. Y también historias divertidas sobre la posguerra. Se reían y lloraban, y estaba fascinada con eso”.

De voz sensible y rap voraz, la dualidad de Awich quedó al descubierto en 2018 con los EP “Heart” y “Beat”.

En donde uno estaba lleno de melodías animadas y emotivas, y el otro era “feroz y peligroso, como una pelea de empujones de cuatro canciones”, según el Japan Times.

A partir de estos lanzamientos, una serie de apariciones especiales y sus colaboraciones con los artistas Tymek y Krawk, Awich pactó con el titán de la industria Universal Music, el sello que auspicia su proyecto más reciente.

Sobre de su acercamiento a esta enorme ventana de difusión, Awich afirma que es un mecanismo de criticar los límites de la industria patriarcal desde adentro.