Gloria Fuertes, una vida llena de poesía

Lunes 23 de Marzo 15.18 GMT

 

Incluida en la Generación del 50, Gloria Fuertes García, poeta española, trascendió en el mundo de la literatura por su lucha incansable por la igualdad de género.

Nacida en Madrid un 28 de julio de 1917, se crío en un hogar humilde; desde muy pequeña comenzó su interés por las letras e incluso escribía y dibujaba sus propios cuentos.

Su amor por la literatura le trajo problemas, su madre, como ella misma escribió, le pega si la veía con un libro.

Sin embargo, a los 14 años publicó su primer poema: Niñez, Juventud, Vejez.

Gloria Fuertes tuvo que compaginar su pasión por la escritura con su trabajo en los Talleres Metalúrgicos.

En 1953 publicó sus primeros versos en una revista infantil.

A los 17 años escribió su primer libro de poemas, Isla Ignorada, que fue publicado hasta 1950.

Trabajó como redactora y escritora de revistas infantiles, sus historietas Coletas y Pelines alcanzaron gran popularidad entre el público infantil.

Organizó la primer Biblioteca Infantil ambulante por pequeños pueblos.

En 1951 fundó el grupo femenino Versos con faldas, que durante dos años realizó frecuentes lecturas y recitales por cafés y bares de Madrid.

Participó con Antonio Gala, Julio Mariscal y Rafael Mir en la creación de la revista poética Arquero que dirigió hasta 1954.

En 1952 se estrenó su primera obra de teatro en verso Prometeo, que recibió el Premio Valle-Inclán.

Fuertes estudió biblioteconomía e inglés; más tarde, obtuvo una beca en Estados Unidos para impartir clases de Literatura española en la Universidad Bucknell. 

Fue ligada al movimiento literario de la generación del 50 y al ‘postismo’. Narró experiencias de sí misma y de otros, en ocasiones detalles prohibidos por la censura franquista.

La Guerra Civil marcó profundamente a Gloria Fuertes, pero la poeta reconoció que “sin la tragedia de la guerra quizá nunca hubiera escrito poesía”.

 

Su lucha por la igualdad de género

 

Circunstancias como el ser mujer, lesbiana y pobre definieron el carácter de Gloria Fuertes quien abrió el espacio poético a aquellos que no tenían voz.

Reclamó los derechos de la mujer, poniendo énfasis en el derecho a leer, a escribir, a trabajar o a ser poeta en un momento histórico en el que la mujer estaba reducida a las labores del hogar.

Cuestionó los modelos tradicionales femeninos y también fungió como pacifista, oponiéndose a las guerras de Vietnam, Camboya y la guerra civil española, además de impulsar la defensa del medio ambiente.

Gloria Fuertes se retrató en su poesía autobiográfica como poeta y castiza, enamoradiza y fumadora empedernida, soltera y solitaria, religiosa y lesbiana, pacifista y feminista.

Su gran amor fue Phyllis Turnbull, una hispanista estadounidense con quien permaneció por 15 años.

Fuertes dejó su fortuna al orfanato de Ciudad de los Muchachos.

 

"La poesía no debe ser un arma, debe ser un abrazo, un invento, un descubrir a los demás lo que les pasa por dentro, eso, un descubrimiento, un aliento, un aditamento, un estremecimiento. La poesía debe ser obligatoria".