Gibran Jalil y grandes escritores dedican poemas y textos a sus hijos

Miércoles 06 de Enero 13.24 GMT

 

Ser padre o madre es una experiencia que cambia la vida de las personas para siempre. Quienes deciden traer vida a este mundo deben saber que su obligación como adultos es hacerles feliz a sus hijos, para lograr buenas personas y ciudadanos responsables.

Varios grandes escritores han plasmado en sus letras la tarea titánica que llevan a cabo como padres. Algunos reflexionaron sobre la niñez de sus hijos que se escurre entre las manos rápidamente. Otros dedican su biografía a su descendencia para explicar las decisiones tomadas.

Otros escribieron sobre la anti natural experiencia de perder a un hijo. Otros más, sobre la ausencia de casa.

Aquí te compartimos a algunos autores y sus textos o poemas que reflejan, a su manera, ser padres y su relación con los hijos.

Gibran Jalil, “Hijos”

El poeta libanés Gibran Jalil escribió un poema llamado “Hijos” para expresar con nostalgia que los hijos crecen rápidamente y se irán de la casa paterna tarde o temprano, como ellos mismos lo hicieron. Es un texto emotivo y leído en todo el mundo.

 

 

Isabel Allende, “Paula”

La escritora chilena escribió “Paula” cuando su hija, del mismo nombre, cayó en coma cuando tenía 28 años, en diciembre de 1991. En el libro, la autora relata la historia de su familia mientras vive la agonía que termina con la muerte de su hija.

Mario Benedetti, “Hombre preso que mira a su hijo”

Este autor uruguayo (1920-2009) escribió la serie “13 hombres que miran” del cual se desprende “Hombre preso que mira a su hijo”, la explicación de un hombre encarcelado por sus ideas políticas. 

 

 

Benito Juárez, “Apuntes para mis hijos”

El presidente de México (de 1858 a 1872) escribió el texto autobiográfico “Apuntes para mis hijos” como un legado para sus descendientes. El texto relata de forma cronológica vivencias de su administración como gobernador de Oaxaca y luego como presidente de México.

Salman Rushdie, “Harún y el mar de las historias”

El perseguido autor de “Versos Satánicos” escribió en 1991 “Harún y el mar de las historias”, un relato para niños dedicado a su hijo mayor. El autor narra cómo el mejor cuenta-cuentos de Alifbay se queda sin cuentos que llevan alegrías a los habitantes. Por ello, su hijo Harún decide ayudarlo para saber a dónde se han ido esas historias.