Emmanuel Carrère gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras

Miércoles 09 de Junio 09.02 GMT

 

El escritor francés Emmanuel Carrère, considerado como uno de los máximos exponentes de la literatura de no ficción, ganó el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021, al que optaban 33 candidatos de 20 nacionalidades.

El autor de El adversario, la novela que le consagró y en la que narraba la vida del criminal Jean-Claude Romand, toma así el relevo de la ensayista y profesora de cultura clásica canadiense Anne Carson, quien obtuvo el año pasado dicho reconocimiento.

Carrère es el segundo escritor francés en recibir el Premio Princesa de Asturias de las Letras ya que en 2018 la novelista Fréderique Audoin-Rouzeau, mejor conocida como Fred Vargas, fue la primera.

 

 

 

Nació en 1958 y también es conocido por ser hijo de Hélène Carrère, una famosa historiadora del socialismo. Carrère llegó a la literatura desde la crítica cinematográfica y justo por eso su primera novela, L' amie de Jaguar, publicada en 1983, resulta una mezcla de melodrama hollywoodiense y absurdo surrealismo.

De ahí escribió El bigote en 1986, la cual fue su primera obra bien difundida. Este texto, que también cuenta con un toque surrealista, narra cómo un hombre se afeita un día su bigote y su idea de sí mismo se derrumba, como si se hubiera despertado en el cuerpo de una cucaracha.

Las obras con las que se consagraría llegarían un par de años después, ya en el Siglo XXI. El adversario (2000) y Limonov (2011) se parecen en la medida que son dos crónicas periodísticas/novelescas dedicadas a dos hombres escalofriantes: Jean Claude Romand (El adversario) y Edvard Limónov (Limónov).

En el primer libro, considerado como su gran obra maestra, narra un engaño, un hombre que se presentó ante el mundo como médico y como ejecutivo, que vivió suntuosamente gracias a sus engaños, que enfrentó en absoluta desesperación el final de su farsa y que, al no saber muy bien cómo salir del caos mató en 1993 a su mujer, sus dos hijos y a sus padres.

De acuerdo con el jurado del Premio, los libros de Carrère contribuyen al desenmascaramiento de la condición humana y diseccionan la realidad de manera implacable. A través de sus relatos, el francés dibuja un retrato incisivo de la sociedad actual y ejerce una notable influencia en la literatura de nuestro tiempo, además de mostrar un fuerte compromiso con la escritura como vocación inseparable.