Harun Farocki: el fulgor del nuevo cine alemán

Lunes 12 de Octubre 15.26 GMT

 

Andrea Lissoni, curador del Tate Museum, define al cineasta Harun Farocki como algo más que un director de cine; es, en cambio, un arqueólogo: “Puedes describir a Harun Farocki como un documentalista, pero al final él hizo mucho más”.

De origen checoslovaco, Harun Farocki nació el 9 de enero de 1944 y formó parte de la nueva ola de cinematografía alemana concebida entre las décadas de 1960 y 1980, denominada Neuer Deutscher Film.

Misma que destacó por priorizar las tomas de larga duración y enfocar su narrativa en documentales y no en historias de ficción.

También perteneció al grupo de creadores Agitrop, quienes se caracterizaban por realizar clips de propaganda revolucionario.

Hecho por el que fue expulsado de la Academia de la televisión y cine alemán de Berlín, en donde estudió de 1966 a 1968.

El trabajo del Farocki es multidisciplinario, no obstante, se asocia al concepto de cine de ensayo debido a que en sus producciones la política, la economía y la estética se mimetizan hasta conformar estudios teóricos sobre la sociedad contemporánea.

Es así que la mayor repercusión del cineasta reside en exponer y reflexionar acerca de las técnicas de control que se ejercen en el mundo.

Entre ellas la tecnología militar, los sistemas de reclusión, las revoluciones o los campos de concentración.

Los más de cien largometrajes que Harun Farocki elaboró están compuestos a partir de la reutilización de materiales que provienen de distintos lugares, como instituciones formales, películas industriales, cintas caseras o videos de video vigilancia.

Sin embargo, sus trabajos también contienen fragmentos de películas que hacen referencia a otros personajes de la industria del cine, como Charles Chaplin o Lars von Trier.

Algunas de sus obras son Inextinguishable fire (1969), Videograms of revolution (1992), Eye/Machine II (2002), Workers leaving the Factory in eleven decades (2006), Deep pay (2007), y Parallel III (2014).