El ensayo cinematográfico de Chris Marker

Jueves 30 de Julio 12.28 GMT

 

El 29 de julio de 1921 nació Christian François Bouche-Villeneuve, mejor conocido como Chris Marker, escritor, fotógrafo y director de cine francés.

Creador del documental subjetivo, se dedicó durante sesenta años a observar, con curiosidad meticulosa e ironía cáustica, las vicisitudes de la historia mundial y del individuo.

Comenzó a trabajar en cine a comienzos de los años cincuenta con Olympia 52, un documental sobre los Juegos Olímpicos de Oslo 1952, mismo que dirigió, escribió y rodó.

Sin embargo, un año después llegó su primera obra influyente: el cortometraje Les statues meurent aussi, codirigido con Alain Resnais, quien, junto con Marker y Agnès Varda, formaban el núcleo de la rive gauche.

Este trabajo fue pionero del anticolonialismo donde se exploró, a través de una intensa narración en off, el destino de las obras de arte africanas asimiladas al circuito de la explotación comercial en Europa.

Tras unos años de ausencia, Chris Marker regresó a la dirección plasmando sus experiencias políticas y etnográficas en los países revolucionarios en documentales sobre China y la Unión Soviética, Dimanche à Pekin (1956) y Lettre de Siberie (1957).

 

 

Entre otras de sus obras se encontraron Description d'un combat (1960), sobre el conflicto israelí, y ¡Cuba sí! (1961), una mirada sobre la Cuba posterior a la revolución.

 

 

 

 

Durante esos años, escribió además guiones para un documental sobre Django Reinhardt, el premiado documental L' Amerique insolite, de su compatriota François Reichenbach.

En 1962 finalmente llegó su fama internacional con el cortometraje La Jetée, que cuenta experimentos científicos sobre viajes en el tiempo en un mundo post-apocalíptico, mismo que sirvió de inspiración para Terry Gilliam, en Doce monos.

 

 

 

 

Años más tarde Le Fond de l'air est rouge, se convirtió en una de sus obras más ambiciosas, en donde disecciona los movimientos sociales a finales de la década de los sesenta.

Fue así como todos sus proyectos se enfocaron en la revolución citando a Pekín, Cuba, la Siberia comunista, Vietnam, Bosnia, así como la lucha sindical y obrera.

Como director, trabajó con Andrei Tarkovsky y Akira Kurosawa, a los que filmó en sus películas.

 

 

 

 

Chris Marker vivió en París sus últimos años de vida. Murió el 29 de julio de 2012 en París.