Jacob Lawrence y sus esperanzadoras pinturas

Miércoles 09 de Junio 09.28 GMT

 

El artista Jacob Lawrence creó obras que nos permiten entender mucho más sobre la comunidad afroamericana ya que plasmó magistralmente su lucha, supervivencia y esperanza.

Lawrence empleó colores audaces y enérgicos para narrar historias de héroes desconocidos y retratos de personajes claves que muestran excepcionalmente la intrepidez de la lucha contra la opresión.

El arte de Jacob Lawrence, que nació en New Jersey el 7 de septiembre de 1917 y murió el 9 de junio del 2000 en Washington, presenta la pobreza, la injusticia y el racismo que vio a su alrededor de forma magistral. 

Algo importante a subrayar de sus pinturas es que estas también brindan esperanza y optimismo, y celebran la existencia de un pueblo que nunca se dejó aplastar por sus opresores.

Resulta que la familia de Lawrence se mudó a Nueva York cuando este aún era un adolescente, así que poco tiempo después decidió tomar clases de arte en la que actualmente es la famosa Galería Schomburg. 

Uno de sus maestros, Charles Alston, quien se desempeñó como muralista, escultor y pintor, ejerció muchísima influencia en él, así que cuando organizó un programa de arte para jóvenes conocido como el Centro Comunitario Utopía, Jacob entró sin pensarlo dos veces.

Desde joven, Jacob Lawrence relató largas narrativas en pinturas audaces. No le bastaba un solo lienzo para un relato importante, por lo que creaba docenas de pinturas sobre un mismo tema y con el mismo estilo. 

Sus primeras series abordaron héroes y episodios de la historia de los negros, un tema al que recurrió a lo largo de toda su trayectoria.

Jacob Lawrence también pintó cuadros sobre la vida de personas comunes y corrientes, pero siempre mostrando ese aspecto heroico que pocos conocían de quienes eran padres, maestros u obreros.

El artista contaba con un gran talento para crear composiciones visuales, pues creaba escenas en que el espectador compartía el movimiento, el sonido y la energía del momento.

Uno de sus temas favoritos fue el bullicio de los barrios de Nueva York donde capturaba, como nadie más lo podía hacer, escenas de la vida diaria, llenas de vitalidad y dignidad de la gente que hace sus quehaceres.

Jacob Lawrence dio a su estilo el nombre de cubismo dinámico y desarrolló una técnica y estilo únicos que, si se analiza a detalle, resultan bastante simple y complejo al mismo tiempo.

Un dato que resulta curioso, pero que ejemplifica a la perfección lo anterior, es que cuando pintaba una serie implementaba todo un sistema para hacerlo perfectamente bien.

Dicho método consistía en completar los dibujos iniciales de toda la serie, colocar los papeles por todo el suelo y aplicar un color a la vez, o sea, todo el rojo, luego todo el azul y luego todo el color café, etc. De esta forma daba a toda la serie (que podían ser hasta 60 pinturas) uniformidad tonal. 

Durante seis décadas, Jacob Lawrence trabajó incansablemente para dejar un maravilloso legado en el que la forma, el contenido y el significado van de la mano.

 

-