Gustave Moureau: la intuición y espiritualidad del simbolismo

Lunes 06 de Abril 09.20 GMT

 

El 6 de abril de 1826 nació Gustave Moreau, pintor francés precursor del simbolismo, célebre por su estética decadente.

Nacido en París, se formó en el Romanticismo y el Renacimiento italiano, desarrollando un estilo personal con el que se anticipó al simbolismo francés a finales del siglo XIX.

En 1851 expuso por primera vez en el Salón de París; sin embargo, ansiaba conocer Italia a donde finalmente se trasladó seis años después.

Ahí, Gustave Moureau se adentró en el trabajo de Miguel Ángel, Rafael, Veronés, Correggio, Carpaccio y Leonardo Da Vinci.

Asimismo, conoció a Edgar Degas, con quien sostuvo una amistad, y de quien realizó una pequeña copia sobre el nacimiento de Venus.

Desde entonces su estilo abordó el espíritu y lo que el alma pudiera encontrar, ya que a través de sus lienzos buscaba expresar los sueños, la ternura, el amor, el entusiasmo, pero también el asecenso religioso.

Tras su regreso a París en 1953, Gustave Moureau trabajó intensamente en Edipo y la esfinge, con la que obtuvo una medalla en el Salón de 1864.

Fue así como sus obras provocaron reacciones encontradas. Su deseo de liberarse del pensamiento racionalista exigido por la ciencia, lo llevó a ser acusado injustamente de ser demasiado literario para un pintor.

Moreau, vivió convencido de que era fundamental expresar sus "destellos internos de intuición" y dar un papel preeminente a la imaginación, por lo que a partir de 1888 fue profesor de L’École des Beaux-Arts de París.

En ella tuvo como alumnos, a Henri Matisse, Albert Marquet y Georges Rouault, entre otros futuros pintores fauves, en los que su liberal método de enseñanza influyó de forma determinante.

El simbolista dio clases hasta su muerte el 18 de abril de 1898, a los 72 años de edad. A su muerte dejó como legado su taller, que se convirtió en el museo Gustave Moreau, inaugurado el 13 de enero de 1903.