Funcionalidad y fantasía: el creativo legado de Jørn Utzon

Miércoles 07 de Abril 09.19 GMT

 

Fue el 29 de enero de 1957, cuando se anunció el ganador del Concurso Internacional para un teatro de ópera nacional en Bennelong Point, Sydney que en el mundo retumbó con más fuerza el nombre Jørn Utzon.

Se trataba de un joven nacido en Copenhague, graduado arquitecto por la Real Academia de Bellas Artes de su ciudad, y que diez años antes, había presentado una propuesta para un concurso en Londres donde el ganador iría a diseñar un reemplazo para el Crystal Palace, desafortunadamente, más para Londres que para el mismo Utzon, no ganó.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Jørn Utzon comenzó su carrera al unirse a la oficina de Helsinki de Alvar Aalto, ganando becas de viaje hacia Marruecos y Estados Unidos a la par que diseñaba gamas de muebles y cristalería, y ahí se comenzó a gestar una carrera dedicada a cuidar más las características del lugar en el que se colocara el edificio antes que su diseño, es decir, vivienda adaptada al entorno. Entre sus primeras obras importantes se encuentran dos casas en Dinamarca, la suya en Hellebæk (1952) y otra en Holte (1952-1953).

Tras años de trabajo y amistad con personalidades de la talla de Eero Saarinen y el arquitecto sueco Gunnar Asplund, finalmente llegó el resultado del concurso de diseño para el nuevo teatro de ópera en Sydney, que a la postre le diera fama internacional por su construcción expresionista y diseño dramático conformado por una serie de grandes conchas, cada una tomada de la misma semiesfera.

 

Jørn Utzon House en Hellebæk, Dinamarca (1952). Fuente: ArchEyes.

 

Al hablar de este emblemático edificio, Louis Kahn dijo que “el sol no sabía lo hermosa que era su luz hasta que se reflejó en este edificio.” Estudiando e inspirándose en templos y casas chinas, recintos en Japón, y templos en Monte Albán, Oaxaca, y Yucatán, Jørn Utzon se basó en la plataforma como elemento arquitectónico, ya que, además de su fuerza, representa una buena respuesta a los problemas de tráfico. Así fue que se gestó lo que fue quizá su obra más trascendente.

El padre de la Ópera de Sydney, que fue galardonado con el premio Pritzker en 2003, encontró inspiración en el estudio a la arquitectura maya y azteca, explicando a través de artículos y otros escritos que resaltan algunos de sus ideales: "Al introducir el uso de la plataforma con su nivel superior ubicado a la misma altura que las copas de los árboles, los mayas descubrieron sorpresivamente una nueva dimensión de la vida, consonante con su devoción a los dioses."

Para Utzon, lo esencial de los templos mayas y su arquitectura era la intensa emoción de pasar de la oscura y limitada jungla a la experiencia de luz y espacio sin límites que la ascensión ofrece. Asimismo, para él siempre hubo dos mundos paralelos, uno de resolución de problemas técnicos y funcionales, que opera en el interior de la disciplina y al que se accede con la razón; y otro más intuitivo, de evocación y recuperación de recuerdos y sueños.

Nueve años después, en 1966, Utzon se vio obligado a renunciar a su puesto y abandonar Australia debido a que los personajes en poder habían subestimado deliberadamente los costos del proyecto. Tras su regreso a su tierra natal, Utzon se dedicó a otros dos proyectos, como la Iglesia Bagsværd, construida entre 1968 y 1976, y la Asamblea Nacional de Kuwait, diseñada y construida a partir de 1971, y reconstruida en 1993 después de ser destruida durante la Guerra del Golfo.

 

El Edificio de la Asamblea Nacional de Kuwait, (1982) revela una visión reveladora de la estructura política. Fuente: ArchDaily.
 

La ambición, la creatividad, la osadía, y también las colaboraciones fracturadas fueron parte de una carrera ilustre para Jørn Utzon, quien hacia el final de su carrera abrió su estudio de Hellebak con sus dos hijos, Jan y Kim.

Finalmente falleció el 29 de noviembre de 2008 en su natal Copenhague debido a un paro cardíaco. Tras su muerte, en el obituario de The Guardian sobre Utzon se lee que hubo un momento en donde el Reino Unido tuvo la oportunidad de "construir algo tan extraordinario como el teatro de la ópera en Sydney" con un diseño "personal, escultórico y bastante fuera de la corriente principal del desarrollo arquitectónico en el tiempo," pero solo quedará en una lejana memoria.

Aquí te dejamos tres de sus obras que no te debes perder:

 

La iglesia de Bagsværd de Jørn Utzon se completó en 1976, y aunque no es su obra más famosa, la iglesia es un ejemplo de la obra inventiva del arquitecto a una escala diferente. Fuente: ArchDaily.

 

Can Lis es un proyecto ubicado en Porto Petro, Mallorca, construido en 1972 y en uso entre 1974-75. La casa se encuentra entre el mar y la carretera, diseñada para el mismo Utzon y su familia. Fuente: Arquine.

 

Este complejo de casas individuales fue diseñado principalmente para familias en estancias temporales de larga duración en Dinamarca, como diplomáticos. En un ejemplo de cómo Utzon tradujo sus viajes en proyectos, ya que el diseño de las casas fue influenciado por las montañas y patios del norte de África en China. Fuente: Pritzker Price.