Papel picado: La artesanía mexicana de color, diseño y tradición

Miércoles 18 de Septiembre 12.12 GMT


Papel picado: La artesanía mexicana de color, diseño y tradición


El papel picado forma parte de las festividades mexicanas más destacadas.

Es por ello que no sorprende verlo en bautizos o bodas; sin embargo, la fiesta más relevante para su uso, es el Día de Muertos.

Es así como sus diseños y colores variados, adornan altares y hogares mexicanos.

Pero que además, destacan por su dibujos y figuras hechas a mano por artesanos.

Con cinceles, martillos, planchuelas de plomo y punzones, es como crean calaveras, flores, follajes o aves, entre otros.

Por lo que su habilidad y creatividad para este oficio son admirables.

Un salto en el tiempo 

 

En Mesoamérica se hacían o dedicaban figuras para sus deidades con papel amate.  

Con la conquista española llegó el papel de china y se sabe que, alrededor del siglo XVI, los europeos hacían una especie de papel cortado.

La cuna del papel picado, sin embargo y por excelencia, es San Salvador Huixcolotla, Puebla.

Es ahí donde los peones cortaron dicho material por gusto, sin descuidar sus quehaceres en las haciendas.

Y que a partir del siglo XIX, se convirtió en una artesanía que se fue heredando de padres a hijos.

La tradición fue en aumento y con ello su venta a pueblos vecinos.

Para los años 60, ya era común, incluso en la Ciudad de México.

La destreza de aquellos que lo trabajan crece exponencialmente, por lo que actualmente se llegan a elaborar 50 hojas de una vez.

El papel picado es reconocido como parte de la identidad nacional mexicana.

Por lo que también es celebrado y apreciado nacional e internacionalmente.

Incluso, fue declarado como patrimonio nacional del estado de Puebla, en 1998.