¿Podemos amar obra de los artistas acusados de algo terrible?

16 de Abril de 2019 a las 00:27 hrs.


¿Podemos amar obra de los artistas acusados de algo terrible?


En los últimos años, se ha expuesto a artistas acusados de diversos delitos como abuso sexual, misoginia, antisemitismo o violencia psicológica.

Roman Polanski, Quentin Tarantino, Bill Cosby, William Burroughs, Sid Vicious, John Galliano, Norman Mailer, Ezra Pound, Miles Davis, Caravaggio, Ernest Hemingway; son tan solo algunos.

Estas figuras de la cultura hicieron o dijeron algo horrible y crearon algo grandioso. Lo terrible interrumpe el gran trabajo.

Porque ahora, no podemos ver, escuchar o leer su obra sin recordar sus delitos o presuntos delitos. Las acusaciones.

Una de las disyuntivas más grandes es:

¿La obra queda separa del artista o forman uno mismo?

¿Separamos a la persona del arte y al artista de sus actos sociales?

¿O lo vemos como un todo que debiera tener coherencia?

El conflicto de todas las personas quienes aman el arte en sus diversos rubros.

Y que, sin embargo, deben cuestionar a sus ídolos y humanizarlos.

Michael Jackson

 

Dos hombres le han contado a la BBC que el fallecido Rey del Pop abusó de ellos desde que tenían 7 y 10 años, respectivamente.

Wade Robson, ahora de 36 años, dijo que el cantante abusó sexualmente desde los 7 años. Y que trató de violarlo a los 14.

James Safechuck, que tiene 40 años, relató que el abuso sexual sucedió entre los 10 y 14 años.

La familia de Jackson afirma que "no hay una sola evidencia" que pruebe esas acusaciones.

Y los millones de fans de quién rompió las barreras de la música afroamericana lo defienden.

Aunque es difícil comprobar dichas acusaciones, artistas como Drake ya retiraron sus colaboraciones con Jackson.

Otros se han alejado de la figura y han dicho que no le admiran más.

Lo cierto es que en los juicios celebrados en 2005 los asistentes movían la cabeza al unísono al escuchar la música de Jackson.

Sin duda, momento paradójico y surreal.

Woody Allen

 

Woody Allen el comediante, escritor, actor y director. Un hombre talentoso que ha visto su carrera manchada por acusaciones de pedofilia.

Esto, porque fue acusado de abusar sexualmente de su hija natural.

Muchos actores han expresado su pesar por haber trabajado con él.

Mientras tanto, las audiencias se han negado (aparentemente) a seguir viendo sus películas. ¿Es eso justo?

Annie Hall (1977) una historia de amor para personas que no creen en el amor.

Un mundo de mujeres y hombres neuróticos, escritores nihilistas, humor judío, psicoterapia cómica y jazz en el aire.

Sin embargo, el creador de todo este escenario es uno de los artistas acusados de haber cometido delitos.

¿Debemos dejarlo atrás? ¿No mirar sus películas? ¿Somos libres de ver Annie Hall, Midnight in Paris o Blue Jasmine?

Por cierto, la dos últimas filmadas luego de las acusaciones.

¿Sus cintas son parte de la cultura de todas y todos o debemos repensarlas con base en lo que denuncian?

Tenemos que entrar en una conversación con nosotros mismos. ¿Son estas acusaciones verdaderas?

No lo sabemos y tal vez lo más idóneo sea no justificar, criminalizar ni re victimizar a quien acusa.

Richard Wagner

 

El antisemitismo aparece a menudo en los currículos de los artistas del siglo XX.

Algunos historiadores señalan que Richard Wagner tenía un amigo judío.

Sin embargo, una carta del compositor alemán, fechada en 1869 puede demostrar un repudio a la comunidad judía.

En el texto, decía al filósofo francés Edouard Schure que la influencia judía en la cultura, era negativa.

Otra razón por la que se le ha juzgado al músico alemán es porque Adolfo Hitler dijo que el compositor era su favorito.

Por ello, la música de Wagner no se interpreta públicamente en Israel, a pesar de que no hay una ley que lo prohíba.

Los fieles a la música clásica se preguntan si deben escuchar La cabalgata de las Valkirias o deben quitarla de su playlist.

Aunque es difícil tomar partido por estos artistas acusados, lo cierto es que aún nos preguntamos si es posible separar su obra de su vida personal