Mariana Yampolsky, una fotógrafa excepcional con corazón mexicano

Martes 03 de Septiembre 12.21 GMT


Mariana Yampolsky, una fotógrafa excepcional con corazón mexicano


Mariana Yampolsky nació en Illinois. Su padre fue ruso y su madre alemana.

Estudió ciencias sociales en la Universidad de Chicago, pero un viaje que realizó posteriormente cambió determinantemente su vida.

Llegó a México en 1945 e ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda.

Después acudió a la Academia de San Carlos en donde tomaría clases con la misma Lola Álvarez Bravo.

Poco a poco se fue empapando de la cultura, tradiciones, gente y así se quedó en lo que fue un hogar para ella.

Su primer texto como coeditora se tituló Lo efímero y lo eterno del arte popular mexicano.

Para 1954 se naturalizó mexicana.

El México que la cautivó

 

Mariana adquirió un amor profundo por su patria adoptiva y realizó distintos viajes por su territorio.

Es por ello que comenzó a fotografiar personas, paisajes y arquitectura de forma poética.

En 1960 tuvo su primera exposición en la galería José María Velasco en la Ciudad de México.

Su trabajo revelaba un compromiso social notable por parte de Yampolsky. 

El mundo rural le encantó y de él se desprendieron entrañables tomas.

Su aportación al arte y cultura mexicana es invaluable.

Yampolsky capturó rostros y momentos que solo su ojo fue capaz de apreciar.