La etapa más criticada y controversial de la vida y obra de Paul Gauguin

22 de Abril de 2019 a las 17:57 hrs.


La etapa más criticada y controversial de la vida y obra de Paul Gauguin


En las paradisiacas playas de la Polinesia Francesa, Paul Gauguin vería su evolución más radical en su vida artística y personal.

 Iniciado en la corriente impresionista, su evolución hacia el sintetismo y el simbolismo lo convirtieron en una figura del arte de finales del siglo XIX.

Luego de viajes continuos por Europa y América Latina, lo invade un deseo por buscar nuevas motivaciones creativas y diferentes escenarios para su pintura.

Cansado de la superficialidad de la sociedad francesa, toma un barco y parte rumbo a Tahití. Allí, se enfrentaría a sí mismo, conocería una realidad distinta y hallaría nuevos y coloridos paisajes para plasmar en sus lienzos.

Gauguin el viajero

 

Huérfano de padre desde los tres años, Gauguin pasó su infancia entre las ciudades de París y Lima, de donde procedía parte de su familia materna. Su escaso interés por los estudios hizo que en 1865 se embarcara rumbo a Río de Janeiro, Brasil. Y así pasaría la mayor parte de su vida, viajando.

Al llegar a París, se empleó como agente de cambio, ocupación que alternó con su creciente interés por la pintura y el coleccionismo de arte. Sin embargo, tras la crisis financiera que vivió Francia en 1882, decidió dedicarse de lleno a la pintura. Esta decisión fue influenciada por el pintor danés Camille Pissarro.

Gauguin, estaba casado con Mette Sophie Gad y juntos tuvieron cinco hijos. En 1885, empujado por circunstancias familiares, Gauguin vive en Copenhague, ciudad natal de su esposa. Más tarde, regresó a París junto a su hijo Clovis en junio del mismo año y se interesó por la cerámica.

Gauguin, viaje a Tahití

 

Es 1891, Tahití es una de las últimas colonias anexionadas por Francia. Gauguin, que ya era conocido en el ambiente artístico de los impresionistas, decide alejarse de la ciudad de la luz.

Desafiando a la soledad, la pobreza y la enfermedad, abandona a su esposa e hijos y se embarca en la que tal vez fue, la aventura más crucial en su vida.

En Tahití conoce a Tehura, una adolescente de 13 años de edad con la cual entablaría una relación amorosa. Además, se convertiría en la modelo protagonista de sus más icónicos cuadros.

En la Polinesia Francesa, Gaugin permanecería 18 meses. Ahí pintó 66 cuadros, sus obras tahitianas que influyeron a los fauvistas, a los cubistas y marcaron la llegada del arte moderno.

Romantización del delito

 

Es 1893, empobrecido y enfermo, Paul Gauguin vuelve a París. Entusiasta por mostrar sus experiencias en Tahití y las obras que de ese viaje emanaron, escribe Noa, Noa. Se trata de las memorias de su aventura más idílica e importante.

Sin embargo, esta especie de diario vio la luz 17 años después de su muerte, en 1920.

Esta cinta del director Édouard Deluc, esta basada en dichas memorias. Es protagonizada por el actor Vincent Cassel y se estrenó en 2017. Aunque aclamada por su belleza fotográfica y las actuaciones, su distribución fue y continúa siendo complicada.

Y es que inmediatamente que fue puesta en las salas cinematográficas, este pasaje de la vida de Paul Gauguin causó controversia. Esto, por la relación con la adolescente de 13 años que el impresionista sostuvo.

La crítica hacia Deluc se debe a que el director tomó Noa, Noa y adaptó los textos de Gauguin libremente. Y no es la libertad la que molesta a los espectadores. Sino la forma en que romantiza las relaciones de estupro que el artista sostuvo. Además, la pederastia y el colonialismo. Y omite la sífilis que padecía el pintor.

Además, de la condición del hombre blanco, letrado y occidental que llega a un espacio “poco civilizado” y a modo de “elegido”, realiza su voluntad.

Por cualquier razón, ya sea para admirar su arte, conocer su historia o criticar sus actos, la película sobre Paul Gauguin: Gauguin, viaje a Tahití es imprescindible si eres fanática (o) del arte.