El majestuoso Palacio Postal que guarda historia en la CDMX

Miércoles 02 de Octubre 12.16 GMT


El majestuoso Palacio Postal que guarda historia en la CDMX


El Palacio Postal es uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México.

Ubicado en el maravilloso Centro Histórico, en el número 1 de la calle de Tacuba se aprecia imponente.

Debido a su relevancia histórica y belleza arquitectónica fue declarado monumento artístico en 1987.

Nace en un momento en el que el servicio postal era fundamental y se pronosticaba un incremento.

Además, era la imagen que se daría al extranjero acerca de la estabilidad nacional.

El ecléctico Palacio Postal

 

El Palacio Postal o Quinta Casa de Correos inició su construcción en 1902.

Estuvo en manos del arquitecto Adamo Boari y el ingeniero Gonzálo Garita.

Tardaron 5 años en edificarlo, hasta que por fin el 17 de febrero de 1907, fue inaugurado.

Las primeras fotografías del inmueble las tomó Guillermo Kahlo.

Se puede apreciar una combinación de estilos entre los que destacan el plateresco y el gótico.

Es por ello que es uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura ecléctica.

Sus cuatro niveles ostentan opulencia y armonía.

La Oficina Central de Correos presenta un exterior hecho con cantera de Chiluca e interiores de mármol.

Las escaleras y otros aspectos poseen herrería de bronce. Mientras que su elevador es uno de los primeros tres en instalarse en México.

En la entrada se observa un reloj, el cual se importó de Alemania.

Elegante, fue uno de los primeros edificios en contar con un domo de cristal para dejar pasar a la luz natural.

Hay que prestar atención a cada detalle, como las gárgolas de seres mitológicos que recorren a cada visitante.

El patio de carteros, ahora patio principal tiene una vista inolvidable por su belleza.

También cuenta con una biblioteca que alberga alrededor de ocho mil libros.

El 23 de noviembre de 2004 se inauguró el museo de Historia y Cultura Naval de la Secretaría de Marina.

El lugar ha sido intervenido para darle el mantenimiento que requiere. Pero se ha tratado de respetar y conservar la mayoría de sus piezas originales.

Icono de la Ciudad de México mira pasar el tiempo como si a él no lo tocará.