Diseño nórdico y minimalismo ¿Qué es qué?

Miércoles 14 de Octubre 14.43 GMT

 

El diseño nórdico y el estilo minimalista tienen varias características en común por su simplicidad y elegancia; sin embargo, su origen y determinación se remontan a épocas y circunstancias distintas.

El término minimal se acuñó por primera vez en 1965 en la revista Arts Magazine por el crítico y especialista en arte Richard Wolheim en el artículo "Minimal Art".

En donde el autor abordó las similitudes entre el dadá y el neodadá, de las que destacaba que ambas buscaban minimizar el contenido artístico final del producto al eliminar toda clase de complejidad morfológica, perceptiva y significativa.

El minimal tuvo su mayor auge entre 1965 y 1968; sin embargo, se consagró como tal en la exposición conjunta de los artistas Donald Judd, Robert Morris, Carl André, Dan Flavin y Sol LeWitt bajo el título Estructures Primarias, organizada por el Museo Judío de Nueva York en 1966.

Años más tarde, la estética de la inclusión fue definida por el arquitecto moderno Mies Van der Rohe, a quien se le atribuye la frase “menos es más”.

Esta descripción precisa la popular tendencia de reducir a lo esencial. Misma que conquistó diversos campos del arte, en particular la arquitectura, el diseño y el interiorismo.

Aunque el término minimalista también es aplicado para los grupos o individuos practicantes del ascetismo, doctrina filosófica que, entre otras cosas, busca reducir las pertenencias físicas y las necesidades sociales al mínimo.

En el arte, gran parte de las obras minimalistas son poliedros regulares, aislados o en serie, de apariencia sencilla o industrial, y realizados con colores brillantes o sobrios, así como con materiales opacos o transparentes.

El artista más sobresaliente de esta filosofía creativa es el pintor y escultor Frank Stella, quien sentó los principios minimalistas en la obra Black Paintings (1958-1960), un conjunto de cuadros de líneas negras separadas por delgados espacios del lienzo al natural.

Con ello, Stella buscaba que los patrones geométricos motivaran a los espectadores a apreciar el valor de la superficie plana en vez de ver la pintura como una ventana hacia otro universo.

 

 

 

Diseño nórdico

Por su parte, el diseño nórdico o escandinavo tiene como propósito elemental la funcionalidad, y el uso de materiales locales y no perecederos.

Su origen radica en los países del norte de Europa, particularmente en Noruega y Suecia, aunque sus características también se encuentran en Dinamarca, Islandia y Finlandia.

Las principales particularidades del diseño escandinavo, el cual surgió a principios del siglo XX, son la simplicidad y su estilo contemporáneo y novedoso.

Dichas características se han aplicado principalmente en artículos para el hogar, incluidos muebles, textiles, lámparas y cerámicas, aunque también se ha utilizado en el diseño industrial en la fabricación de teléfonos y automóviles.

Entre los artistas que contribuyeron al florecimiento de este estilo, se encuentran Alvar Aalto, Arne Jacobsen, Borge Mogensen, Hans J. Wegner, Verner Panton, Poul Henningsen y Maija Isola. Quienes conformaron la llamada “edad de oro del diseño escandinavo”.

La elegancia de esta corriente artística se dio bajo la influencia de los movimientos decorativos del Art Nouveau, el Constructivismo y la Bauhaus.

La cumbre del diseño escandinavo llegó en la exposición de Estocolmo en 1930, una feria de mueble y diseño en donde brillaron diseños vanguardistas que integraban mensajes políticos y sociales.

De este modo confluyeron las ideas de modernidad, accesibilidad y la inclinación por la eficiencia.

Lo que dio como resultado la creación de entornos y diseños confortables y cómodos que invitaran a la gente a pasar de la mejor manera las horas en casa.

Hecho que ha llevado al diseño nórdico o escandinavo a ser una de las corrientes más destacadas y atemporales entre los diseñadores y arquitectos de todo el mundo.