Beeple y su vertiginoso ascenso en el mundo del arte

Jueves 25 de Marzo 06.55 GMT

 

La trayectoria de Beeple, quien en realidad se llama Mike Winkelmann, dio un giro de 180 grados luego que Christie's vendiera en casi $70 millones de dólares su collage digital Everydays: los primeros 5 mil días

El 11 de marzo de 2021 es una fecha que el artista jamás podrá olvidar, ni el mundo del arte, ya que una obra que no existe en forma física alcanzó un precio inimaginable, por lo que las reglas del juego han cambiado gracias a este.

Mike Winkelmann, quien se convirtió en el tercer artista más cotizado en vida, solo detrás de David Hockney y Jeff Koons, es un diseñador gráfico de 39 años que vive en los suburbios de Carolina del Norte, Estados Unidos, con su esposa y dos hijos.

 

El apodo de Beeple se lo puso por un juguete electrónico de la década de los 80 que se parece a un Ewok, lo que deja ver su lado más geek.

Beeple no era un simple desconocido ya que llevaba varios años creando material visual para diversas personalidades del medio artístico como Justin Bieber, Nicki Minaj o Childish Gambino, además de empresas de tecnología como Apple y Space X, agencia espacial de Elon Musk.

El artista llamó la atención de miles de personas hace tiempo gracias a la publicación en redes sociales de sus obras diarias, las cuales abordan diversos temas con muy diferentes estilos. A grosso modo a Winkelmann se le puede calificar como un viñetista satírico digital.

Dichas obras, las que realizó por un lapso de tiempo de 13 años, fue lo que vendió en casi $70 millones de dólares. El formato que vendió es un collage compuesto por versiones pequeñas de todos esos archivos JPG que publicó en su website y redes a lo largo de todos esos años.

 

El gran detonador

El momento clave en la carrera de Beeple se dio hace unos meses cuando oyó hablar de los NFT (una unidad no fungible, un ítem digital único) ya que esto le abrió un nuevo abanico de oportunidades como artista digital.

Con lo anterior Beeple encontró la forma de asegurarse de que sus archivos digitales no pudieran ser intercambiables, es decir, que tuvieran una manera de ser autentificados.

El siguiente paso que dio este artista fue algo sencillo, pero que le dejó ver el verdadero alcance de sus obras.

En diciembre del año pasado puso a la venta 21 NFTs, una especie de serie limitada de arte digital, a $1 dólar cada obra y luego lo que sucedió fue increíble ya que las piezas fueron revendidas y en pocos días alcanzaron el precio de medio millón de dólares.

La gran diferencia en todo esto, si se compara con una obra de arte tradicional, es que una porción de estos ingresos llegaron a manos de Beeple, lo que significa un gran cambio en el mercado del arte.

La relevancia de los NFT radica en que los artistas siempre recibirán una parte del dinero de lo que cuesta una obra en el mercado aunque quien posea dicha pieza sea alguien diferente. Vaya, que por cada reventa los artistas se llevan una tajada.

El resto es historia ya que lo que estaba pasando con las obras de Winkelmann llamó la atención de Noah Davis, especialista en arte contemporáneo de Christie’s, y fue cuando surgió la idea de hacer el famoso mosaico digital para luego ponerlo a la venta.

Definitivamente el futuro de Beeple en el mundo del arte luce prometedor ya que la proliferación de NFTs brindarán a los artistas opciones jamás antes pensadas.