Qué es y qué hace el curador de una exposición de arte
6433
post-template-default,single,single-post,postid-6433,single-format-standard,qode-news-1.0.5,qode-quick-links-1.0,aawp-custom,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-17.0,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.5,vc_responsive

Qué es y qué hace el curador de una exposición

Para que una exposición suceda se necesitan ciertas piezas fundamentales: el espacio, las obras de arte, los artistas y el curador. Este último toma cada vez mayor importancia, sobre todo en las exhibiciones de arte moderno y contemporáneo.

El curador es el encargado de organizar una exposición y establecer un discurso que medie entre las obras y el espectador; o sea, de darle sentido a los objetos que se muestran.

“La labor curatorial consiste en articular un discurso en el espacio, un discurso que encierre una perspectiva particular sobre algo” Daniel Garza-Usabiaga

¿Curarnos de qué?

Félix Suazo considera que el curador es “un sanador estético cuya función básica consiste en el diagnóstico de tendencias, inclinaciones y tensiones propias de la cultura y el arte de nuestro tiempo”.

Más que sanador, el quehacer curatorial es creativo, en tanto es capaz de crear una composición que no existía.

Este personaje observa, sospecha e investiga para poner juntas obras que de otro modo nunca hubieran dialogado. Y no solo las pone a “dialogar” ente ellas, sino con los procesos históricos, geopolíticos y estéticos.

Pero su aportación a la escena artística no basta con relacionar las obras. El curador tiene que asombrarse con los objetos para luego relacionarlos de manera atractiva. Para ello requiere, por decirlo de algún modo, enamorarse de cada objeto y conocer su historia.

El discurso curatorial está hecho para el espectador, pero no solo quiere mostrar sino contar contar una historia. La cuenta con las palabras pero también a partir de la distribución de las obras en el espacio. El recorrido puede estar marcado, pero el mensaje debe ser claro aunque el recorrido no se siga.

Además, el curador es activista cultural y mediador: responsable no solo de lo que se dice en una exposición, sino de cómo se dice.

Debido a tal importancia se ha creado un cierto recelo entre artistas y curadores, porque para crear el discurso importa más la obra que el artista.

Esa pelea es inservible porque finalmente, el curador no crea arte, si no que traza el camino que considera más adecuado para llegar a la experiencia estética. ¿Cuál es tu opinión de los curadores de arte?

No Comments

Post A Comment