Las pinturas de Tetsuya Ishida que capturaron la década perdida de Japón
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Las pinturas de Tetsuya Ishida que capturaron la década perdida de Japón

La llamada década perdida de Japón, corresponde a la década de 1990. Diez años difíciles y complicados para la sociedad japonesa en materia económica y por ende, social. Y como casi con cualquier periodo de la historia, el arte converge con el contexto. Ya sea para explicarlo, razonarlo o simplemente recordarlo. Por eso, el artista Tetsuya Ishida realiza una retrospectiva de este momento histórico para el país del son naciente.

Con estas pinturas, que parecieran también grafitis de alta categoría o grandes murales, nos brinda una nueva visión. Se trata de una forma distinta de ver o recordar la realidad japonesa de hace más de veinte años. Estas pinturas, se encuentran en una retrospectiva expuesta en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Retrospectiva de una desolación

 

Esta exposición del arte de Tetsuya Ishida sobre la década perdida de Japón, pone cara a la desolación de una sociedad radicalmente alterada. Esto, debido a despidos masivos y especulaciones económicas. Algo así como el famoso Crack del 29 de Estados Unidos. Con el título Autorretrato de otro, la muestra reúne 70 de las pinturas y dibujos del artista realizados entre 1996 y 2004.

La burbuja financiera e inmobiliaria que vivió Japón constituyó un proceso de revalorización de activos financieros e inmobiliarios. Comenzó a partir de 1986 y finalizó en 1991. Y hasta la actualidad, se le considera una de las mayores burbujas especulativas de la historia económica moderna

Testuya Ishida

 

Este pintor japonés nació en 1973 en Yaizu y murió en 2005 en Tokio. Llegó a la mayoría de edad como pintor durante la “década perdida” de Japón. Por ende, padeció dicho periodo de recesión económica. Y como el artista no es ajeno a la sociedad, sus alegorías ofrecen una visión de los desafíos que enfrentaron durante es tiempo. Más en concreto, la dificultad de mantener la moral a pesar de la adversidad.

Y es que sus pinturas y dibujos son auténticas representaciones del período en el que trabajó. Su arte logró capturar sentimientos de desesperanza, aislamiento, ansiedad, escepticismo, claustrofobia y soledad. Ishida plasmó la deshumanización de una generación, lidiando con la falta de perspectivas y un país en crisis económica.

Vida surreal japonesa

 

Ishida fue mejor conocido por su representación surrealista de la vida japonesa contemporánea. En dicha muestra, se presentan tres temas principales. Comenzando por la identidad y el papel de Japón en el mundo de hoy. Siguiendo con las estructuras educativas sociales y académicas de Japón. Al final, las luchas de los japoneses para adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos en la vida contemporánea oriental.

Además, sus representaciones surrealistas incluyen niños de la escuela y hombres de negocios. Estos, parecen poseer la cara de Ishida, físicamente integrada con los objetos cotidianos del hogar, como atrapados por los apoyos de la existencia.

Tetsuya Ishida: autorretrato de otros, inició el 12 de abril y terminará el 8 de septiembre. Se lleva a cabo en el palacio de Velázquez en el parque de retiro de Madrid.

Sin duda, una buena forma de recordar el pasado, conocerlo y aprender de la década perdida de Japón.

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