La ligereza del metal en las esculturas tejidas de Ruth Asawa

Lunes 13 de Enero 12.20 GMT



La ligereza del metal en las esculturas tejidas de Ruth Asawa

Las esculturas de Ruth Asawa parten de la fascinación de esta artista con las formas naturales.

Para Asawa, de ascendencia japonesa, se volvió una necesidad traducir sus dibujos a materiales tridimensionales.

Pero todos sus referentes provenían de la observación de los patrones que veía en plantas, animales y formaciones naturales.

Ruth Aiko Asawa nació en California en 1926 y su biografía está marcada por una serie de hitos particulares.

Durante la Segunda Guerra Mundial, ella y su familia fueron internados en los campos de concentración para japoneses.

Por su nacionalidad, ella no pudo entrar a la universidad, en la que quería hacer carrera como maestra de arte.

Sin embargo, tras un viaje a México en el que conoció a Clara Porset, ella le recomendó asistir a la Black Mountain College.

Los colgantes tejidos

 

Ruth Asawa estuvo en esta escuela experimental durante tres años, y ahí desarrolló sus primeros acercamientos a la escultura.

Ella contaba que aprendió las técnicas de tejido en talleres de cestería en Toluca.

Y puso en práctica este aprendizaje en el contexto de experimentación de la escuela de Carolina del Norte.

Sus estructuras a la vez orgánicas y geométricas, penden de los techos de los espacios que habitan, transformándolos en paisajes abstractos.

Parte crucial de las piezas de Ruth Asawa, además de las transparencias, son las sombras que proyectan.

Pues según la escultora, con ellas es que se termina la pieza.

El activismo educativo de Ruth Asawa

 

Además de su labor creadora, Ruth Asawa no abandonó su afán de enseñanza y de compromiso comunitario.

Para ella era fundamental dar herramientas de observación y mostrar cómo el arte era una actividad accesible.

Así, fundó el Alvarado School Arts Workshop en 1968 en San Francisco.

Y a lo largo de su vida mantuvo el compromiso político de crear y sostener programas de arte para niños y habitantes de su comunidad.

El 5 de agosto de 2013, Ruth Asawa murió en San Francisco, de causas naturales.

Dejó un legado tanto con sus esculturas como en sus ideas acerca de cómo el arte puede habitar más espacios.
También te puede interesar:

Anni Albers: Arte textil para un mundo moderno

El arte de deconstruir esculturas de Damián Ortega

Textiles, crítica y color: el arte de la escultora Guda Koster