Alberto Giacometti, el genio escultor del existencialismo

Viernes 01 de Marzo 00.11 GMT


Alberto Giacometti, el genio escultor del existencialismo


Alberto Giacometti fue un escultor y pintor suizo que puedes reconocer por sus figuras delgadísimas y estilizadas.

Sus primeras obras exploraban el simbolismo de los objetos y la reducción de la materia. Esto rápidamente atrajo la atención de artistas e intelectuales como Georges Bataille, André Breton y Salvador Dalí, quienes lo consideraron parte del movimiento surrealista.
Sin embargo, en 1935 Giacometti se distanció del surrealismo y volvió a trabajar con modelos. Su esposa Anette y su hermano Diego posaban para él durante horas.

En esta época el artista trabajaba durante largas jornadas centrándose en la cabeza humana y laprofundidad dela mirada. Trabajó con yeso, arcilla y bronce, y también realizó algunas pinturas.

“Realizo solamente aquellas esculturas que se ofrecen a mi espíritu ya perfectamente terminadas.” Giacometti


Artista existencialista

Para Giacometti la escultura era una proyección que estaba en su cabeza y que necesitaba ser realizada.

Precisamente, su más grande influencia fue una proyección.

En 1938, el artista vio a su amiga, la modelo Isabel Lambert, alejarse hacia el boulevard Saint-Michel.

Luego observó que la mujer se hacía cada vez más pequeña mientras se alejaba, pero conservaba intacta su identidad.

A partir de entonces tuvo la obsesión de transformar en escultura aquella visión: la forma humana empezando a disolverse pero sin desaparecer.

Giacometti fue un escultor sumamente crítico consigo mismo. Según su sobrino, cuando creaba una escultura volvía al día siguiente para reducirla. Quería que la figura se sintetizara de tal forma que pudiera verse en su conjunto. 

Esta forma de esculpir llevaría al filósofo Jean Paul Sartre a definir a Giacometti como “el artista existencialista perfecto, a medio camino entre el ser y la nada”.