Pierre-Auguste Renoir y la alegría por la vida reflejada en sus pinturas

Martes 25 de Febrero 12.42 GMT

Pierre-Auguste Renoir fue uno de los exponentes principales del impresionismo.

Gran parte de su trabajo onduló entre la tradición y toques innovadores.

Hijo de artesanos, nació el 25 de febrero de 1841, por lo que desde temprana edad descubrió su talento en pintura.

El artista francés comenzó por decorar porcelanas, persianas, abanicos e incluso escudos de armas.

Sin embargo, pronto se decantó por el retrato en el que encontraría una virtud notable, así como un estilo libre y personal.

Entre sus inspiraciones se pueden mencionar cuadros del barroco y renacentistas.

 

El desnudo femenino como eje

 

Renoir se centró principalmente en la figura humana y en concreto a la femenina.

Sensual, se inclinaba hacia la belleza con exquisitos desnudos. En muchos de ellos le gustaba fundir el cuerpo y la naturaleza como especie de perfección.

Si bien es cierto que experimentó en el paisaje, no se detuvo mucho en él y su maestría la dejó para su tema preferido.

Una de las características más importantes es que en cada una de sus obras se percibía una alegría vital. Así como una paleta de colores vibrante y luminosa.

El entusiasmo que demostró por su oficio fue a todas luces, elocuente.

Del mismo modo parece que nos muestra escenas de algún mundo privado en las que nos permite entrar como espectadores.

Falleció el 3 de diciembre de 1919.

 

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