El origen de los museos: Una historia íntima del coleccionismo
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El origen de los museos: Una historia íntima del coleccionismo

Los museos se dedican a la exposición, investigación, conservación y difusión de objetos cuyo valor es relevante de una u otra forma para la sociedad.

Se dividen en tres ramas primordialmente: Arte, ciencias naturales y arqueológicos.

Sin embargo, cada vez se diversifican, actualmente se encuentran los históricos, naturales, ciencias y técnicas, los dedicados a personajes o a cierto artículo en particular, entre otros.

También con ellos iniciaron proyectos arquitectónicos notables que fueran ad hoc con el interior.

Y poco a poco se convirtieron en parte importantísima de las rutas turísticas.

Los museos nacieron debido a que las colecciones exigían un alcance mayor en la comunidad.

Acogieron una conciencia de servicio, así como fines educativos.

La recuperación del pasado histórico se convirtió en vital para conocer de donde es que provenimos y a donde es que vamos.

Cada elemento es una prueba irrefutable de la existencia y aspectos variados de la humanidad.

Incluso en distintas ocasiones una obra, pieza o estructura se transformaron en objeto de culto.

Con ellos se espera la popularización y propagación del conocimiento.

Y de esta forma enriquecer la cultura de cada pueblo.

Breve recorrido por el surgimiento de los museos

 

El hombre por naturaleza y a lo largo de la historia se ha dedicado a la recolección.

Esto fue evolucionando con el tiempo y derivó en el coleccionismo, que es la raíz de los museos.

Etimológicamente la palabra proviene del griego museion, que era un sitio dedicado a las musas y divinidades inspiradoras.

La humanidad pronto descubrió los bienes u objetos culturales como fundamentales para comprender el pasado y vislumbrar el futuro.

Uno de los primeros recintos de este tipo surgió en Alejandría alrededor del 280 a. C. era considerado como un centro de investigación y muestrario de distintas piezas.

Babilonia hizo lo propio al exhibir botines de guerra, en tanto Egipto dio los primeros pasos al reunir propiedades materiales de faraones como preparación para el otro mundo.

Grecia fue el primero en mostrar en los templos distintos accesorios a los ciudadanos en general.

Roma le rindió tributo a la guerra al presentar al aire libre, herramientas utilizadas en batalla.

Con la irrupción de la religión también vino la compilación de cosas importantes para la iglesia. 

Durante las cruzadas los saqueos formaron parte del atesoramiento de distintos países.

Renacimiento, un resurgimiento

 

Fue en el Renacimiento que se hizo costumbre el coleccionismo, es en ese momento que comienzan a ser didácticos, educativos y científicos.

Asimismo, fue en este periodo que recibieron formalmente el nombre de museos.

Italia fue un fuerte impulsor de las muestras de todo tipo, en tanto, Francia mostró sus colecciones reales a visitantes distinguidos.

Al principio solo la burguesía se introdujo en este mundo, posteriormente se darían recintos privados o públicos con la finalidad de un bien común.

El aliento a las distintas artes fue clave para el crecimiento de los mismos.

Los primeros en aparecer fueron el Museo Británico en (1759), Hermitage (1764), Vaticano (1782) y el de Louvre (1793).

El resto, es historia. Ahora no podríamos concebir ningún sitio sin su presencia. 

 

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