Buscando a Dios: El islam y su intrincada geometría de lo divino
16787
post-template-default,single,single-post,postid-16787,single-format-standard,bridge-core-1.0.4,qode-news-2.0.1,qode-quick-links-2.0,aawp-custom,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-18.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

Buscando a Dios: El islam y su intrincada geometría de lo divino

Según la Real Academia de la Lengua Española, la geometría es el estudio de las propiedades y magnitudes de las figuras, ya sea en un plano o en el espacio.

Es una disciplina que se practica desde la antigüedad hasta nuestros días.

Culturas como la babilónica, egipcia, griega, entre otras recurren a ella en distintas manifestaciones.

Tal es el caso del arte en el islam, que la ha llevado a la arquitectura, escritura y artes menores como elemento principal o decorativo.

Geometría en el arte islámico

 

La cultura islámica surge desde el siglo VII d.C, cuando Muhammad Ibn ‘Abd Allah predicó en la Meca.

El arte tenía un fuerte anclaje a la teología por lo que las figuras humanas y animales quedaron limitados, aunque no anulados.

Esto permitió el florecimiento y desarrollo de figuras vegetales o astrales.

El estudio matemático también contribuyó y propició que los patrones geométricos se incorporaran al arte.                                                            

Así, flores y estrellas en serie decoraron y encuadraron distintas piezas.

Matemáticas, geometría y arte se aplicaron en atavíos y formas estructurales como un lenguaje referencial al paraíso.

Convirtiéndose en una forma de venerar la creación de Alá o el culto de Muhammad, mejor conocido como Mahoma.

Geográficamente se extendió por Medio Oriente y partes de África. Incluso en India o Europa se hizo presente en lo cotidiano.

Destacaron principalmente en arquitectura y ornamentación.

Como el caso de las mezquitas, en donde se reza al señor. Sobresalen ejemplos como el Domo de la Roca o la mezquita de Córdoba.

Muqarnas, es decir, bóvedas o medias bóvedas también fueron adornadas de la misma manera.

Según estudiosos las más bellas se encuentran en Isfahán o los bocetos de Topkapi.

En mausoleos resaltan los de Qubbat o Maqbara y el mismo Taj Mahal.

En Chahar Baghs o jardines persas se buscó la cercanía con paraíso del Génesis. Divididos en en cuatro secciones generalmente cuadradas y al centro una fuente. 

Otro ejemplo son los jardines de Cachemira construidos por Babur, un antiguo rey mongol islamizado.

Incluso se piensa que los alcances geométricos pudieron llegar hasta la caligrafía.

Los mismos palacios de sultanes otomanos se sumaron a los hipnotizantes patrones.

La geometría y lo sagrado

                                                                      

El islam y el concepto de belleza están ligados a la geometría que se encuentra en fractales en la vegetación.

O bien en un árbol que reproduce cantidad de ramas, los patrones de los pétalos de una flor.

Las mismas estrellas infinitas. Así, el arte está relacionado al pensamiento teológico y místico.

Dios creó la naturaleza y en ella coexiste lo divino. No es una casualidad que los hombres quisieran recurrir o reproducir dichos patrones en el arte.

Es un intento por acercarse a Dios mediante inmuebles u objetos terrenales. 

Imagen animada de publicidad 'comparte tu arte'
No Comments

Post A Comment