La antigua casa de Víctor Hugo donde estuvo exiliado ahora es un museo
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La antigua casa de Víctor Hugo donde estuvo exiliado ahora es un museo

En este lugar, Víctor Hugo escribió Los Miserables, vivió 15 años exiliado y compuso las primeras versiones de sus poemas Las Contemplaciones.

Erigida en lo alto de Saint Peter Port, localidad del Reino Unido Hauteville House fue la residencia del literato francés Víctor Hugo por cinco lustros. Guernsey es una isla británica en el Canal de la Mancha frente a la costa de Normandía.

Como ocurre con casi todas las y los grandes artistas, es común convertir sus antiguas residencias en museos o galería de arte.

Ahí está la Casa Azul donde vivió Frida Kahlo y la casona de Leonora Carrington que se convertirá también en museo.

Tras el golpe de Estado de 1851 liderado por Luis Napoleón Bonaparte. Víctor Hugo, republicano convencido, se exilió voluntariamente en Bruselas y luego en la isla de Jersey.

Expulsado de Jersey en 1855, se instaló finalmente en Guernsey. 15 años vivió ahí hasta que regresó a Francia en 1870.

Hauteville House

 

En Inglaterra, abrió de nuevo la casa-museo Hauteville House que el artista francés adquirió en 1856 gracias a las ganancias de sus poemas Las Contemplaciones.

Y es que luego de un año en proceso de restauración abrió sus puertas para que las personas disfruten de sus cinco plantas. Todas, coronadas por un mirador acristalado desde el cual, con buen clima y un cielo despejado, se alcanza a ver la costa francesa.

La magnífica residencia es una obra de arte en sí misma, tanto por su diseño exterior como por su decoración.

Por fortuna, la restauración respetó íntegramente la decoración que hizo el propio poeta. Cada uno de sus elementos constituye una valiosa muestra de su talento creativo.

Los visitantes pueden descubrir los espacios íntimos del escritor, cargados con la memoria de una vida literaria, artística y política.

Estilos y decoración a cargo de Víctor Hugo

 

Un ejemplo de las bellas piezas decorativas que Víctor Hugo diseñó son los dibujos de los frisos de madera y los motivos tallados de los muebles. Además, se pueden descubrir las siluetas de los legendarios personajes Quasimodo y Esmeralda de su novela Nuestra Señora de París.

También son producto de su imaginación el Jardín de Invierno. Inclusive, la Galería de roble, que consta de un dormitorio y un despacho con un juego de mesa y sillas.

Incluso, esta sala de estudio recuerda a la Gran Sala del Palacio de Justicia de París. Cabe recordar que es este el escenario de las celebraciones populares en su novela Esmeralda y el jorobado Quasimodo.

Pero las influencias barrocas y renacentistas de la arquitectura y la decoración cuenta también con toques asiáticos. Motivos orientales que incluso dominan en su totalidad el diseño. Todos distintos, pues ninguna habitación es igual a la otra.

Víctor Hugo diseñó su hogar en un estilo teatral, a veces sombrío y opresivo. Otras más ligero y luminoso. Por ejemplo, el famoso mirador donde acabó el clásico de la literatura mundial Los Miserables.

Joyas decorativas y piezas únicas

 

Muchos objetos y rincones en la casa reflejan el estado de ánimo de Víctor Hugo en el exilio:

“Yo soy, pero no soy” (…) “Estoy erguido, pero llorando”. Estas líneas son inscripciones grabadas en latín a la derecha y a la izquierda de la chimenea en la Galería de la chimenea.

Para este máximo exponente del romanticismo francés, la arquitectura era “un pensamiento escrito en piedra”. Su hijo Charles describió la casa de más de mil 100 metros cuadrados con su enorme jardín como un “poema de varias habitaciones”.

En la actualidad, la propiedad es administrada por el establecimiento público Paris Musées, que agrupa a más de diez museos en París.

Por si fuera poco, los trabajos de restauración costaron más de cuatro millones de euros. Toda esta cantidad fue financiada por el empresario francés François Pinault. El mismo que donó 100 millones para la reconstrucción de la Catedral de Notre Dame.

Si bien exiliado, triste y nostálgico, en Hauteville House, Víctor Hugo escribió sus más grandes obras que lo inmortalizarían en el mundo de las letras y la cultura a nivel mundial.

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