Música

Paganini: el violinista del demonio

Existen músicos que son tan virtuosos que muchas personas cuestionan si el origen de su talento es divino o, por el contrario, demoniaco. Este es el ejemplo de Paganini, de quien se dice tenía un pacto con el diablo para tocar de la manera en que lo hacía.

Niccolò Paganini Bocciardo fue un violinista, violista, guitarrista y compositor italiano, considerado entre los más virtuosos músicos de su tiempo, reconocido como uno de los mejores violinistas que hayan existido y poseedor de un oído absoluto, una entonación perfecta y técnicas de arco expresivas.

Nació en Génova y estudió la mandolina con su padre a los cinco años. A los siete, comenzó a tocar el violín e hizo su primera aparición pública a los nueve años. No obstante, en sus inicios no fue considerado un virtuoso del violín.

A los 16 años ya era conocido, pero sus constantes borracheras eran un escándalo. Se dice que una dama desconocida lo salvó de esa vida para llevarlo a su villa. En este lugar, Paganini aprendió a tocar la guitarra y el piano.

De 1805 a 1813, fue director musical en la corte de Maria Anna Elisa Bacciocchi, princesa de Lucca y Piombino y hermana de Napoleón; en 1831, conoció al pianista y compositor húngaro Franz Liszt, quien fascinado por su técnica, desarrolló un correlato pianístico inspirado en lo que Paganini había hecho con el violín; en 1833, en la ciudad de París le encargó a Héctor Berlioz un concierto para viola y orquesta, sin embargo, Paganini nunca la interpretó y renunció a las giras en 1834 –dejando al mundo sorprendido con tal decisión–.

La magia de Paganini

La técnica del músico asombraba tanto al público que llegó a pensar que existía algún influjo diabólico sobre él. Además, su apariencia era extraña y sus adelantos musicales una verdadera obra de arte. Se decía que en la mayoría de sus apuntes había una nota extraña llamada ‘nota 13’ –¿es posible que refiera al sonido 13 de Julián Carrillo?– que podría significar una nueva escala musical.

El artista podía interpretar obras de gran dificultad con una sola de las cuatro cuerdas del violín, y continuar tocando a dos o tres voces de forma que parecían varios los violines sonando –algo realmente impresionante–. Razón por la que podemos entender el por qué se comentaba que este artista tenía talentos sobrenaturales.

Su legado y muerte

Las razones de su muerte, al contrario de su vida, fueron todo menos místicas. Su salud se fue deteriorando a causa de una tuberculosis y padeció 2 fuertes episodios de hemoptisis, siendo el segundo el que precipitó su muerte. Por si fuera poco, el músico además tenía sífilis. Falleció en Niza el 27 de mayo de 1840.

Sus obras incluyen 24 caprichos para violín solo (1801-1807), 6 conciertos y varias sonatas, creó numerosas obras en las que involucraba de alguna manera a la guitarra –para ser exactos 200 piezas–, y llegó a poseer 5 violines Stradivarius –dos Amati y un Guarnerius (su violín favorito) llamado Il Cannone–.

Su imaginativa técnica influyó notablemente en grandes compositores como Franz Liszt, Johannes Brahms y Sergei Rachmaninoff, entre otros.

Últimas noticias