Fotogalerías

¿CONOCES LA VERDADERA AMISTAD?

“Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.”

                                                                                    Jorge Luis Borges

A  través de la historia del ser humano se ha hablado sin freno ni límite acerca de lo que significa la amistad. Se han revisado teorías psicológicas, filosóficas y hasta teológicas de ese sentimiento particular que logra sentir de manera muy personal y original cada ser humano. Existen muchos puntos en común que  coinciden en que la amistad es un sentimiento único que cualquier persona en este mundo haya experimentado sin duda.

Al hablar de la relación amistosa se idealiza la interacción entre básicamente dos o más personas que tienen en común varios rasgos y gustos por el estilo de vivir las experiencias que se presentan día con día. Originalmente la expectativa de la relación amistosa gira en torno a la ilusión del otorgamiento de acciones dirigidas básicamente a la satisfacción emocional  mutua en todo momento, ya que se ha considerado que nuestro mejor amigo será aquel que sea capaz de intuir nuestros deseos y pensamientos en todo momento.

También estará presente en los grandes eventos que sucedan en nuestra vida, listo para apoyarnos y pronunciar lo que justamente deseamos escuchar. Sin embargo este escenario casi perfecto no resulta siempre así, por lo que inicia la desilusión y desesperanza y hasta el arrepentimiento de haber considerado a esa persona como insustituible y casi perfecta.

Es necesario y justo considerar que las personas que nos han ofrecido su amistad y presencia en momentos clave en nuestra vida, han sido francamente sinceros y constantes en sus demostraciones de apoyo y cariño, pero que debido a la fluctuación de emociones y situaciones que rodean a todo ser humano esto puede variar. La verdadera y madura amistad se promueve día con día y siempre tiene la oportunidad de recuperarse, sin embargo las tensiones personales en ocasiones pueden impedir que las demostraciones de solidaridad y aprecio sean en la misma dimensión en todo momento.

Las amistades que han superado etapas y pruebas son aquellas que han tenido fe y confianza mutua en toda ocasión, además de no considerar necesarias aclaraciones constantes de momentos de crisis y malos entendidos. Es natural recurrir al diálogo propio de la sana comunicación sin la intención de encontrar a un culpable del conflicto entendiendo que todos los seres humanos somos susceptibles al cambio y que no es posible sentir en todo momento de la misma manera. Todos atravesamos por situaciones de incertidumbre en donde es probable que elijamos permanecer aislados y hasta cambiar de opinión.

Sentir afecto por nuestros amigos nos permite crecer espiritualmente en la convicción de que somos seres generosos capaces de dar y recibir, además de que tenemos la posibilidad de permanecer en una hermosa relación amistosa alejada del egoísmo o la envidia.

El verdadero amigo es aquel que es capaz de permanecer orgulloso y sereno ante los avances y fracasos de sus amigos entendiendo que es momento de brindar expresiones de apoyo, presencia y actitud madura constante dispuestos a percibir con inteligencia lo que la amistad requiere en cualquier momento, en ocasiones sin necesidad de palabras.

La felicidad que proporciona la amistad verdadera es comparable con la paz y tranquilidad que todo ser humano merece vivir.

La verdadera amistad no conoce de límites, ni fronteras de tiempo, ni distancia, simplemente reconoce en el corazón la diferencia con otros sentimientos.

Últimas noticias