Valentino: presente, pasado y futuro desde Shanghai

Martes 09 de Febrero 11.55 GMT

 

Fundada en Roma en 1959, Valentino se caracteriza por la ultrafeminidad de sus vestidos, sus creaciones delicadamente recubiertas de detalles, lazos, plumas, organza, plisados y drapeados, inspirados en el séptimo arte y en el espíritu de la unión femenina.

Con ese ímpetu, el diseñador italiano afirmaba que las intenciones de estilo que lo marcaron fueron la elegancia de su madre, el valor ritual que ella, sus tías y sus primas daban a los vestidos, a los preparativos para las fiestas y las bodas: “su diversión y su estilo, que aunaba glamour y sentido de decoro, moda y clasicismo”.

En su juventud, Valentino dejó Voghera, su pueblo natal, y se asentó en París para convertirse, primero en costurero, y después en un hombre consagrado en la industria de la moda.

Amante del color rojo, la belleza de la mujer, y las nuevas tendencias, Valentino desarrolló su carrera de manera disciplinada apegado a la línea de la vanguardia, el lujo y la sofisticación.

Una revisión a este legado impregnado de estilo, se dio en la Power Station of Arts de Shanghai, como una invitación a la interpretación individual de las piezas de archivo, que mantienen un diálogo con el mundo del arte y la conciencia contemporánea que transforma la tradición.

“Los códigos Stud, Rose y Couture han sido protagonistas en las colecciones de Valentino. Impulsado por la cultura, la naturaleza y su intensa imaginación, Pierpaolo Piccioli actual director creativo de Valentino—  abraza perpetuamente posibilidades inesperadas, resignificando la Maison en el presente”, fue la sentencia con la que se presentó esta experiencia retrospectiva.

Descripción a la que añadieron: “Las exploraciones artísticas entre los siglos XX y XXI envuelven las creaciones de Pierpaolo Piccioli, entrando en un diálogo distintivo que enfatiza el proceso conceptual detrás de sintetizar la tradición con los puntos de vista actuales”.

Aquí retomamos elementos de la muestra Valentino Re-Signify llevada a cabo en el municipio chino entre finales de 2020 y principios de 2021, como un homenaje a la historia de la casa de modas.