Fotogalerías

LA TIENDA DE ANTIGÜEDADES, DE CHARLES DICKENS

Charles Dickens ha escrito algunas de las historias más conmovedoras y entrañables de la literatura universal, ha creado personajes típicos y emblemáticos y una narrativa fácilmente identificable con temas o personajes, basta recordar la difícil vida del pobre Oliver Twist, o de Pip, el huérfano de Grandes esperanzas que a lo largo de su vida es ayudado por un anónimo benefactor que le retribuye un antiguo favor y le cambia la vida, un hombre que crece enamorado de Estela, una mujer ambigua e inconstante que le causa los dolores más profundos de su vida. Otro de los personajes entrañables de Dickens es Nell Trent, de La tienda de antigüedades, una jovencita de casi catorce años que vive con su abuelo en la pobreza intentando mantener a flote una tienda de antigüedades, donde tienen a un empleado de nombre Dick, el único amigo de Nell. El abuelo de Nell sale por las noches a jugar el poco dinero que tiene con la esperanza de ganar algo y poder acumular algo de riqueza para Nell y no dejarla en la miseria cuando él se muera, pero la suerte le es adversa y termina perdiendo lo poco que tiene a manos de un prestamista malvado que se queda con la tienda de antigüedades y los echa a la calle. Completamente desprotegidos, la niña y el anciano viajan de ciudad en ciudad mendigando para conseguir algo de comer. El abuelo, que para entonces ha perdido la razón, apenas puede sobrevivir. Además, tras Nell y el viejo viene el prestamista que les había quitado la tienda de empeños, pero también un misterioso caballero que desea rescatar tanto a la niña como al anciano.

Imagen de portada: ©Alianza Editorial

Últimas noticias