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LA DECADENCIA DEL MECENAZGO Y PATRONAZGO EN ROMA II

España, al ser una gran potencia, tenía dominio sobre Milán y Nápoles y ejercía presión sobre Roma; como consecuencia se trasladó el patronazgo y mecenazgo a Nápoles. En ese momento Annibale Carracci y Michelangelo da Caravaggio eran el centro de atención de los principales patronos y expertos en Europa. Haskell (1984) señala que en el continente se respiraba un ambiente de reformas, mien­tras que en la República de Venecia se pretendía volver al pasado, lo cual afectaba a las artes, ejemplo de esta influencia y cambio en la actitud mental de muchos artistas es Neptuno rindiendo homenaje a Venecia de Giovanni Battista Tiépolo, realizada en 1745. En esta república se evidenció el declive aristocrático, para la década de 1760 se vivía la debacle de su arte y las actividades de mecenazgo y patronazgo debido a los problemas económicos, pues con la llegada de los europeos a América se desplazaron las rutas comerciales y se sostenía una guerra constante con los turcos.

Las nuevas clases sociales no ejercieron el mecenazgo y patronazgo por considerar que los orígenes de estas actividades estaban vinculados a la aristocracia. En ese momento un pintor tan renombrado como Tiépolo radicaba en España y no mostraba deseos de regresar; los pinto­res de historia como Francesco Fontebasso y Francesco Zugno imitaban a pintores del pasado; Antonio Canal conocido como Canaletto había agotado su talento y no haría más aportaciones a las artes plásticas. La decadencia política de Roma y Venecia, centros importantes del Barroco italiano, ini­ció en 1623 y culminó en 1797 con la invasión de las tropas de Napoleón; también llegó a su fin el patronazgo y el mecenazgo italiano.

A manera de conclusión puedo afirmar que el mecenazgo y patronazgo de los siglos XV al XVIII sentó las bases de una serie de actividades que en la actualidad ejercen tanto el Estado, como las sociedades de inversión y un amplio número de empresas privadas. Cada uno de estos con la intención de reforzar positivamente sus imágenes y así fortalecer sus vínculos con diferentes grupos sociales.

Santiago Ortega Hernández

Bibliografía

Furió V. (2000). Sociología del arte. Madrid: Cátedra.

Haskell, F. (1984). Patronos y pintores. Arte y sociedad en la Italia Barroca. Madrid: Cátedra.

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